Amelia de cerca

Muchos creen conocerla, pero ella ha hecho del autocontrol una forma de vida. Eso le ha costado rasgarse en jirones entre rimas, pero le ha servido para que su voz sea reconocida como la suya y la mía. Existe algún motor oculto en ella. Algo la hace avanzar como Poteknik sobre todo. Su nombre y su palabra preferida son Amelia y Armonía.


- ¿Qué de sus cosas sólo hace personalmente?

- Cocinar para mis hijos, una vez al día.


- ¿Cuál de sus hijos se le parece más?

- Los tres en cómo se imponen metas y en cómo se esfuerzan por
alcanzarlas. Lógicamente, Antonio, por su profesión, está más cercano.


- ¿Cómo la recordarán los nietos?

- Como una abuela trabajadora a quien le encantaba cambiar las cosas y luchar por un mundo mejor.


- ¿Al guardarropa de quién le sacaría mejor provecho?

- Me gusta el estilo clásico.... el de Hillary Clinton.


- ¿A quién no ha entrevistado?

- A Bill Clinton.


- ¿Qué le preguntaría?

- ¿Por qué, si la generación de los 60 puso toda su esperanza
en usted, sentimos que nos falló, porque la guerra sigue siendo su
principal opción?


- ¿La experiencia, la ha vuelto más o menos confrontativa?

- Confrontativa, porque ahora tengo más argumentos.


- ¿Cómo son los valles y las cúspides de sus ciclos?

- En picos. Tranquila no soy nada; soy explosiva cuando estoy en algo. Siempre doy lo máximo.


- ¿Por qué se dice que es gritona?

- ¡Odio las etiquetas! Si un hombre grita, es muy fuerte; si lo
hace una mujer... es histérica. Río, cuando tengo que reír; lloro,
cuando tengo que llorar y es posible que también grite, cuando tenga
que gritar, porque soy una mujer apasionada, pero aparte de gritona soy otro montón de cosas.


- ¿Cuáles han sido las etapas más difíciles y fecundas de su vida?

- Estoy en ellas a partir de los cuarenta.


- ¿A cuáles poetas escogería como padre, esposo, amigo y amante?

- Como padre, a Shakespeare; como esposo, a Miguel Hernández; como amigo, a Lorca, y, como amante, a Tagore.


- ¿Prefiere los amores tan pausados como el Rabindranath?

- ¡Me encantan! Porque son más profundos.


- ¿Cuántas veces se ha enamorado?

- Como yo entiendo el amor, sólo una.


- ¿Con qué sana las heridas del alma?

- Leyendo poesía. Una persona pública como yo está obligada a
curar sus heridas porque no tiene permiso de nada. Ese espacio es mío, es mi antídoto.


- ¿Cuáles son las vías rápidas y lentas a su corazón?

- Las rápidas son la verdad y la lealtad. La mentira, la hipocresía y la adulación nunca atraviesan.


- ¿Cuándo se permite desestabilizarse?

- Muy pocas veces. He hecho del autocontrol una forma de vida.


- ¿Le cuesta más levantarse o acostarse?

- ¡Levantarme! Nunca me acuesto antes de leer dos horas, si no, no siento que valió la pena el día.


- ¿Qué hace cuando está escasa de temas?

- La gente tiene magia y creo tener la suerte de poder encontrar muchos temas en ella.


- ¿Dónde iría de corresponsal?

- A Rusia, a tratar de transmitir por qué si fueron una cultura tan grande, se están destruyendo personal y colectivamente.


- ¿Cuál es su tema recurrente?

- Dicen que aburro con el tema de la necesidad de romper estereotipos y mitos.


- ¿Cuál es el peor mito?

- Que unos son superiores a otros.


- ¿Cómo la música de quién es?

- Rachmaninov.


- ¿Interpretado por quién?

- Jacques Sagot.


- ¿Cuáles dones le fueron conferidos?

- Soy inteligente, amorosa y prudente.

¿Cuál es su mayor destreza con la gente?

- Identificar qué es lo que necesitan para ser felices y
exigirles hasta que lo logren. Eso trae conflictos, porque, en general,
parte de debilidades que hay que superar, pero surte efecto.


Artículo publicado en la sección Vida y Milagros de la
Revista Dominical, de La Nación. Por Any Pérez, noviembre de 1998.