Con agresiva promoción en Nicaragua y Panamá, concesionaria quiere compensar atraso en terminal de contenedores

estrategia​APM Terminals insiste en que no se recargarán costos adicionales a la tarifa de usuarios ni al Estado

Con una feroz promoción en países vecinos como Panamá y Nicaragua, APM Terminals pretende recuperar la rentabilidad perdida que le dejará por el atraso de un año y un mes en la apertura de la terminal de contenedores de Moín.

La concesionaria anunció a principios de este mes que la entrega del proyecto tendría que aplazarse hasta febrero del 2018, por lo que tendrá que cancelar unos $730 mil (basado en el inciso seis de faltas leves en el acuerdo contractual que establece que por cada día que se pase más allá de la fecha establecida para el inicio de operaciones se cobrará $2 mil de multa).

Adicionalmente habría que sumar el impacto económico por el año perdido de operaciones, el cual se estima en $480 millones.

El gerente general de APM Terminals, Kenneth Waugh señaló que lo anterior supone un reto para el proyecto y su recuperación dependerá de la atracción de más clientes.

"Para la empresa obviamente es claro que vamos a tener que invertir más dinero y que vamos a tener que buscar el retorno a ese dinero a base de crecimiento, y cuál sería ese crecimiento, el crecimiento regional que no fue tomado en cuenta tal vez en el modelo de equilibrio financiero nacional inicial", expresó el vocero.

Waugh indicó que ahora piensan en las naciones cercanas a Costa Rica.

"Vamos a tener que ir de una manera agresiva a países vecinos, como Nicaragua y Panamá, para que se utilice la terminal y esto genere mayores volúmenes y nos dé la posibilidad de recuperar la rentabilidad perdida. Esa es la única forma", externó el gerente general de APM Terminals.

La concesionaria insistió en que asumirán la responsabilidad financiera por los atrasos en las obras y que no se trasladará ningún costo a los usuarios o al Estado.

Una falla por parte del operario en la colocación de los pilotes fue lo que desencadenó la desalineación que retrasó en parte todo el calendario de obras, y por ende la entrega hasta un año después de lo previsto, de la megaterminal de contenedores de Moín.

Otros trabajos que obligaron a aplazar la fecha de finalización responden a situaciones relacionadas con la compactación de la superficie y la reparación del rompeolas.