EE.UU. amenaza a Corea del Norte con su "gama de capacidades de defensa nuclear"

Armamento​Estados Unidos, Japón y Corea del Sur pidieron de nuevo a Corea del Norte que “abandonara su programa nuclear y balístico prohibido de forma completa, verificable e irreversible”

Estados Unidos está "determinado" a defender a Corea del Sur y Japón, inclusive recurriendo a la disuasión nuclear, afirmó este jueves el secretario de Estado estadounidense Rex Tillerson en reacción a un disparo (prueba) de misil efectuado por Corea del Norte.

En una declaración común con sus homólogos surcoreano y japonés, condenó "de la manera más fuerte" el disparo de misil de Corea del Norte, y reiteró que "Estados Unidos sigue determinado a respetar su compromiso de defensa de sus aliados la República de Corea y Japón, inclusive suministrando una disuasión ampliada, apoyada por toda la gama de sus capacidades de defensa nuclear y convencional".

Reunidos en la ciudad alemana de Bonn para un encuentro del G20, Tillerson y los ministros de Relaciones Exteriores surcoreanos, Yun Byung-se, y japonés, Fumio Kishida, volvieron a pedirle a Corea del Norte que "abandonara su programa nuclear y balístico prohibido de forma completa, verificable e irreversible".

"Es la única manera para Corea del Norte de ser aceptada como miembro responsable de la comunidad internacional", indicaron en su declaración común.

El Consejo de Seguridad de la ONU condenó el lunes por unanimidad el lanzamiento de misil realizado por Corea del Norte el domingo y amenazó con "tomar nuevas medidas significativas" contra el régimen de Kim Jong-un.

Las resoluciones de la ONU prohíben a Pyongyang desarrollar un programa nuclear y balístico. Desde sus primeras pruebas en 2006 el régimen ha recibido numerosas sanciones que no le han hecho renunciar a sus ambiciones militares.

El misil balístico Pukguksong-2, que probó el domingo, recorrió unos 500 kilómetros hasta caer en el mar de Japón.

Este proyectil fue disparado desde una rampa móvil y no desde un lugar fijo, lo cual lo convierte en una arma más difícil de contrarrestar para Estados Unidos y sus aliados.

El presidente estadounidense, Donald Trump, ya había mencionado su voluntad de aumentar los recursos antimisiles de su país ante las amenazas norcoreana e iraní.