
"Quiero ayudar en el saneamiento de nuestra sociedad," dice Carlos González Arias. "Vivo en Poás de Aserrí donde desde hace tiempo hay una delegación de la policía abandonada."
Carlos envía fotos para probar que la delegación está cerrada. Tanto la delegación como el negocio de la par han sido visitados por el hampa.
"Esta zona ha sido invadida por vándalos y drogadictos que se reúnen diariamente en las cercanías de la delegación," denuncia. "Hace poco más de un mes también hubo un asesinato muy cerca de esa zona. [1]"
¿Qué podemos hacer doña Amelia para que pongan policías nuevamente?
Links:
[1] http://www.nacion.com/ln_ee/2008/abril/14/sucesos1498318.html