Con la restricción vehicular y el elevado costo de los combustibles, se ha notado un repunte en el uso del transporte público, incremento que suponemos está dejando mayores ganancias, no así mejoras en el servicio. ARESEP propone ahora un subsidio al transporte público durante un año. ¿Lo merecen? Escuchar entrevista.
Amenazados

Es real, a las víctimas no les cabe la menor duda y a los empresarios de seguridad tampoco, la delincuencia nos tiene amenazados, pero jamás vencidos. Entre todos podemos estar +segur@s.

23.05.2008 a las 12:24
Me llamo Luis Mauricio Valerio Morales, estudio periodismo y tengo 20 años. Le escribo primero que todo para saludarla y felicitarla por su programa. Doña Amelia han sido muy pocas las veces que la he podido escuchar, y le soy sincero, a esas horas duermo, sin embargo gracias al podcast que su sitio en internet brinda he podido escuchar varios programas y me parecen geniales.
También le escribo porque quiero contarle que he sido asaltado en dos ocasiones, y ya no se qué hacer. A mis amigos y amigos de mis amigos también, no podemos salir ni a caminar por lo inseguro que esta está zona de Heredia. San Joaquín de Flores, La Aurora, Heredia se han venido pudriendo, y perdone la expresión tan fuerte pero es así como se le debe llamar a una situación que alguien (el gobierno, las municipalidades o la
policía) descuida. Esa libertad de caminar, salir a andar en bicicleta, a comprar el pan, o regresar de la U a la casa se limita. Ahora resulta peligroso hacer todo eso, a toda hora asaltan…
Imagínese que yo estudio cerca de la casa de Don Oscar Arias, y en las noches cuando salgo de clases tengo que caminar hasta la casa del señor presidente a agarrar un taxi, y
¿sabe por qué razón?, bueno porque es el único lugar en la zona donde usted puede ver un policía… (Lógico)… a una compañera la asaltaron a la vuelta de la U, y no quiero que eso me pase a mí, un tercer asalto NO POR DIOS.
Las cosas cuestan, y no tengo porqué dárselas a un tipo que
anda buscando la vida fácil. En las noches cuando llego a mi casa después de salir con mis amigos tengo que decirle al taxista que por favor espere que entre a mi casa para que ningún ladrón se meta conmigo a mi casa, como le ha pasado a mis vecinos. Aprovecho para contar esa historia, unos asaltante entraron a la casa de unos vecino, se escuchó un balazo, yo
estaba atento en la ventana y pude ver cómo le disparaban a alguien, GRACIAS A DIOS FUE CON UNA PISTOLA DE salvas, sin embargo fue hasta después cuando me di cuenta, lógicamente como desconocía de que tipo era la pistola, llamé al 911 para reportar el ingreso y además reportar una persona herida. Quiere saber cuánto tiempo después llego una patrulla? 45 minutos después… me imagino que la ambulancia no llegó porque después
se volvió a hacer una respectiva denuncia dela situación al 911.
Entonces, planteo varias preguntas, ¿me olvido de mi celular? , ¿Vendo mi Ipod?, ¿dejo de hacer deporte por miedo a que me bajen de la bicicleta como le ha pasado a muchos de mis amigos?, ¿no compro el pan para que un indigente no me lo quite?, ¿o no estudio por miedo a ser asaltado? Aquí me podría extender a mas de 50 páginas en letra pequeña, contándole todas las historias que he vivido, han vivido mis familiares, amigos, vecinos, conocidos, mas las que se ven en la tele, se leen en los
periódicos o se escuchan en su programa…
Una pregunta mas para terminar, ¿Qué HACEMOS? Ya no se puede hacer nada, ni salir a un bar, porque hasta en esos lugares asaltan, pero eso es tema para otra carta. EL PROBLEMA ES GRAVE, TODOS LO SABEMOS, NOSOTROS NO PODEMOS HACER NADA, EL
GOBIERNO PARECE QUE TAMPOCO, PERO LA DIFERENCIA ES QUE ELLOS TIENEN LA OBLIGACIÓN.
El país es mío, es suyo, de todas y todos, y además es del presidente, magistrados y diputados, hagan algo señores y señoras, no podemos seguir viviendo bajo esta carpa de circo. Esa metáfora del presidente, que dice que el país es como una casa con cuatro paredes es completamente cierta, ni adentro y ni afuera se puede estar tranquilo.
27.05.2008 a las 13:35
Hace 5 años fui asaltado en las inmediaciones de las oficinas del Bancrédito cerca del Parque Central. Estaba a punto de tomar el autobús cuando uno de los asaltantes estaba adelante fingiendo que pedía plata para distraer a la gente de la fila. Luego me agarraron por detrás y en cuestión de unos segundos me habían quitado el celular. Al menos tuvieron la amabilidad de no vapulearme, apuñalearme o dispararme. Me quedó una enorme sensación de impotencia, ira e inseguridad que me costó superar. Como decía el comentario anterior, uno se cuestiona si valdrá la pena tener cosas que le gusten pero que podrían tentar a un ladrón ¿será que hace falta que disminuya drásticamente el consumo para que se tomen medidas extraordinarias contra la delincuencia?
Me conmueve escuchar los testimonios en este vídeo. Estos ladrones roban algo más que pertenencias. Roban ilusión, alegría, arrebatan futuros. Necesitamos detener esta ola de violencia. Ya estoy cansado de ver como la criminalidad va ganando cada día más terreno. Por ejemplo, amigos míos que trabajan en Pavas me dicen que ese lugar ya ha sido tomado por los maleantes y lo han convertido en una zona de guerra. Incluso me dicen que ellos ya se han llegado a ver como normal la actividad delictiva en ese sector. No quisiera que nos acostumbremos a esto. Que no pase como alguien escribió, que nos volvamos como un agonizante que se ha acostumbrado a su propia pestilencia.
27.05.2008 a las 20:57
Es terrible la impotencia que uno siente ante la inseguridad, nuestra familia ha sido víctima en distintas ocasiones, (unas menos graves que otras) sin ningún herido que lamentar gracias a Dios.
A mi personalmente me bajaron del carro a punta de pistola (hace varios años) y recuerdo con frustación la forma tan desatenta con la que las autoridades actuaron.
El primer policía que me atendió me digo que si no ofrecía recompensa (por medio de los taxistas) mi carro nunca aparecería. Luego en el OIJ parecía que yo era el ladrón.
Al pasar los días, descubrí cerca de mi casa un carro del mismo modelo que el mío pero recién pintado, eso no hubiera sido sorpresa hasta que descubrí que el parabrisas trasero tenía una calcomanía única (que mi esposa mando a confeccionar y era su diseño). Inmediatamente llamé al "inspector asignado" para darle santo y señas del vehículo, (inclusive yo me baje y constaté que era mi calcomanía por lo tanto ¡mi parabrisas!). Después de preguntarme si yo estaba 100% el oficial me dijo que investigaría... ¡Cuál no sería mi sorpresa al descubrir al día siguiente de mi llamada que la calcomanía del vehículo sospechoso había desaparecido misteriosamente! A la semana mi "inspector" me dijo que iban a cerrar el caso por falta de pruebas...
Desgraciadamente en ese momento el miedo me hizo callar pues sentí que estaba encerrado en un círculo de "compadre hablado" terrible.
¿En quién confiamos entonces?
Debemos unir fuerzas todos los habitantes de este país para que la violencia y la inseguridad no menoscabe más nuestra tranquilidad.
Lo que me asusta es que de repente se suelte "una mano blanca" que causará más violencia y que desgraciadamente muchos apoyarán.
Unidos podremos vencer esta inseguridad.
30.05.2008 a las 11:56
El problema de la inseguridad no es sólo de los asaltantes, de los robacarros, de los tachadores o de los bandidos que asaltan viviendas. El problema real de la inseguridad de este país viene, desde hace mucho permeada en toda la sociedad. Vivimos en un país, en donde siempre se hace caso omiso de todo: Que fulanito está haciendo un negocio en el gobierno, porque obtiene beneficios con carteles de licitación y le pagan una comisión, "déjelos allá ellos". Que sutanito está haciendo x chorizo "usted no se meta" y claro años y años de esas cosas, son el reflejo real de lo que tenemos hoy. Mientras en las instituciones públicas hay sobradas cantidades de personas que no están haciendo nada, están robándose el salario y lo que hacen es desfinanciar al Estado, que podría dedicar mejor ese presupuesto por ejemplo a la educación, resulta que cada día se empobrece más y más la formación, la cultura local y hoy vemos cómo todo este jarrito está reventando y ya no aguanta más reparaciones.
Cómo es posible que salga la ministra de seguridad, Gianina del Vecchio (del Vecchio pensare! diría yo) diciendo que esto de la inseguridad es una percepción, cuando tengo dos amigos en el hospital baleados por bajonazos y encima n amistades que manejan armados??? Qué es que tienen que asaltarla a ella para que se de cuenta que no es una percepción???
A veces pongo el canal de la asamblea, y los oye uno en unas discusiones más politizadas! que uno piensa cómo es posible que mientras nos están matando en las calles, en nuestras casas y hasta en la puerta de la casa, estos diputados sigan debatiéndose entre si poner un retrato de Lenin en el congreso, o de John Maynard Keynes o si el viejo aquel me dijo esto, o si ahora me salgo de los libertarios porque no me dieron confites, nuestro congreso parece 90210 Beverly Hills. Yo creo que el gobierno no escucha, hay que hacerse sentir, no con marchas, porque ya se sabe que aquí a los empleados públicos les resbala si se hace una marcha porque tienen fijo su salario. Sino haciendo una campaña nacional donde no se paguen impuestos por 1 ó 2 meses, a ver si cerrándoles la llave no van a querer escucharnos.
04.06.2008 a las 12:25
Saludos ! Desde Orlando Florida vi su video sobre el problema criminal en Costa Rica y déjeme decirle Amelia que me siento triste ya que visité su hermoso pais en el 2006 y le dije a mi esposa que Costa Rica era un lugar bonito y que me gustaría después de retirarnos irnos a vivir allá, se parece mucho a
Puerto Rico mi tierra natal. Los ticos(as) muy amables.Espero que todos ustedes juntos venzan esa ola criminal. Que Dios los bendiga.
Gerardo Bloise
Orlando, Florida