8 jóvenes representarán a Costa Rica en Mundial de Fútbol Callejero Brasil 2014

Al igual que en el Mundial organizado por la FIFA, Costa Rica tendrá una representación en el Mundial Callejero que se realizará en Brasil en julio y que lleva el nombre de Mundial Futebol de Rua.

Se trata de 8 jóvenes entre los 16 y 21 años de Tejarcillos de Alajuelita, La Carpio y Corina Rodríguez, que viajarán a esa nación sudamericana del 1 al 12 de julio con el objetivo de dejar el nombre del país en alto, pero también de compartir con jóvenes de otros lugares que -al igual que ellos- están en riesgo social.

Los jóvenes fueron seleccionados por la ONG costarricense Fútbol por la Vida (FV) luego de una invitación del Movimiento de Fútbol de Callejero (MVC), institución que organiza el evento.

Para la elección de los muchachos se tomó en cuenta su buena conducta y el liderazgo que ejercen en comunidades conflictivas como agentes de cambio.

La vocera de la institución, Amalia Lamarca, destacó que la idea del Mundial es promover la práctica del fútbol como una herramienta para combatir la vulnerabilidad social de niños y adolescentes. La idea es que a través del fútbol se pueda construir un marco para lograr una cultura de la Paz, dijo.

vocera de fútbol por la vida, Amalia lamarca

Lamarca destacó que en la justa participarán 24 selecciones y un total de 300 jóvenes de diferentes países.

El fútbol callejero se divide en tres tiempos. En el primer tiempo los equipos acuerdan las reglas que van a definir el juego. Esto se hace con base a criterios como el trabajo en equipo y el juego limpio.

En el segundo tiempo se desarrolla el partido con base en las reglas que se acordaron y en el tercer tiempo se dialoga sobre cómo fue el juego y si se respetaron los lineamientos establecidos. Los equipos son mixtos por lo tanto puede participar mujeres y hombres. En el caso de Costa Rica van 4 muchachas y 4 muchachos.

VOCERA DE FÚTBOL POR LA VIDA, AMALIA LAMARCA

Los jóvenes están muy ilusionados por representar al país. La gente tiene la idea errada de que las personas que pertenecen a comunidades conflictivas son delincuentes, pero estos jóvenes son agentes de cambio y líderes en sus escuelas y barrios, dijo Lamarca.