Anorexia y bulimia pueden iniciar en edades escolares, advierte estudio

#PuraVida​Estudio canadiense señala que el “matonismo” y los problemas familiares pueden incidir en el desarrollo de estos padecimientos

La anorexia y la bulimia pueden iniciar durante la niñez y la adolescencia temprana, mientras que el "matonismo" –aunado a problemas psiquiátricos en la familia– destacan como principales factores de riesgo.

Este hallazgo se desprende de un estudio que realizó un grupo de psicólogos clínicos de la Universidad de Montreal en Canadá y el Hospital Infantil CHU Sainte-Justin.

La sicóloga clínica y líder de la investigación, Dominique Meilleur, explicó que estos trastornos de la conducta alimentaria tienden a encubarse antes de la adolescencia, contrario a los que se pensaba.

Las alteraciones cotidianas en la manera de comer son los principales síntomas de estos padecimientos, afirmó el psiquiatra, Luis Diego Herrera.

psiquiatra, luis diego herrera

Paso a paso. Para conducir el estudio, los investigadores analizaron las características sicológicas, socio-demográficas y fisiológicas de un grupo de 215 niños con diversos problemas alimentarios, en edades comprendidas entre los 8 y los 12 años.

Fueron excluidos menores de edad con padecimientos físicos que pueden causar problemas de alimentación, como diabetes y fibrosis quística.

Para los expertos, el estudio reveló datos muy útiles para trabajos posteriores como los principales síntomas, necesidad de tratamiento médico por problemas con la comida y factores de riesgo.

Los factores de riesgo fueron uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores.

Los datos indican que el 22,7 por ciento de los pequeños confirmó que sufrió insultos y burlas por su apariencia, situación que identificaron como uno de los detonantes de sus problemas con la comida, mientras que el 36,3 por ciento mencionó la presencia de problemas familiares, en los que además se requirió la intervención de un psiquiatra.

La edad escolar es muy importante en términos de hábitos de alimentación, explicó la nutricionista Silvia Quesada, quién sugirió a los padres estar vigilantes y, si es necesario, buscar ayuda.

Según los expertos, los desórdenes de la alimentación dejaron de ser trastornos propios de las mujeres.

El estudio mostró que la incidencia es equivalente cuando se trata de niños y niñas.

Nutricionista SILVIA QUESADa

En la sintomatología fue donde encontraron diferencias: los niños presentaron conductas de aislamiento cuya duración fue mayor y por tiempos más prolongados que las de las niñas.