Capo mexicano "Chapo" Guzmán intenta resistir eventual extradición a EE.UU

El mexicano Joaquín "El Chapo" Guzmán, considerado el narcotraficante más poderoso del mundo hasta su captura el sábado, inició una estrategia legal para eludir una esperada demanda de extradición desde Estados Unidos, donde le acusan de introducir masivos cargamentos de drogas.

Guzmán, recluido en el penal de alta seguridad El Altiplano, a unos 90 km de la capital, rindió declaración y fue informado de los cargos en su contra por delincuencia organizada y tráfico de cocaína en México. Paralelamente, en Estados Unidos se anuncian planes para reclamar su extradición, ya que en su contra existen numerosas acusaciones de cortes de justicia de numerosas ciudades, desde Nueva York a San Diego.

Raúl Benítez Manaut, experto en seguridad de la Universidad Nacional Autónoma de México, señaló que Guzmán debe ser juzgado primero en México y que, después, las autoridades podrán decidir si aceptan una extradición, que podría ser inmediata o al cumplir la pena que se le imponga en México.

Guzmán fue detenido en 1993 y condenado a 20 años de prisión, pero logró fugarse de la cárcel en el 2001. Tras una fuga que se extendió por 13 años, "El Chapo" fue detenido la madrugada del sábado en Mazatlán (noroeste), en un operativo de la Marina Armada que contó con la colaboración de inteligencia de Estados Unidos. La actual esposa y dos hijas mellizas de Guzmán, nacidas en el 2011, estaban presentes en la captura y fueron liberadas después.

Para obtener información de sus movimientos fue empleado un dron estadounidense y para el operativo final en Mazatlán –a dónde había huido el capo ante el acoso en Culiacán– fueron claves las interceptaciones de teléfonos celulares.

El cártel de Sinaloa es una de las organizaciones involucradas en las sangrientas pugnas por el control del narcotráfico, que han causado más de 60 mil muertos en los últimos años en México.