Conozca 5 maneras de reducir la ingesta de sal en sus comidas

#PuraVida​Condimentar sus alimentos con hierbas frescas o secas destaca como una de las sugerencias

La sal es vital para la vida pero su exceso puede desencadenar o agudizar afecciones cardíacas y de hipertensión.

Por ello, expertos de la Universidad Harvard, EE.UU, así como nutricionistas costarricenses proponen 5 estrategias para restringir la ingesta de sodio, sin descuidar su paladar.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir menos de una cucharadita de sal -5 gramos- al día, así las cosas, lo primero es llegar a esta meta.


Para lograrlo, los médicos de la Escuela de Medicina de Harvard sugieren incorporar en sus preparaciones especias, como el curry; hierbas frescas o secas, tipo la albahaca; o raíces asiáticas como el jengibre, entre otros.

"Estos ingredientes potenciarán el sabor de las comidas y emocionarán la boca, sin necesidad de grandes cantidades de sal", indica el sitio web de la escuela universitaria.

Para el nutricionista Mauricio Quesada, estos ingredientes también son útiles para preparar aderezos o dips.

De acuerdo con el doctor Quesada, la clave está en resaltar el sabor de la comida con productos naturales, logrando así evitar condimentos procesados o excesos de sal.

Otras de las estrategias es integrar en sus preparaciones grasas saludables como el aguacate, las semillas secas o los aceites de oliva, coco, canola y ajonjolí.

Estos productos, además de ser muy saludables, añaden sabores apetecibles para cualquiera, sin necesidad de recurrir a la sal, explicó el nutricionista.

Ciertos métodos de cocción también ayudan a minimizar la ingesta de sal porque exaltan el sabor de los productos.

Por ejemplo, los especialistas recomendaron saltear los alimentos y usar la parrilla. Estas técnicas realzan las dulzura de muchas verduras, así como el sabor de las carnes.

Asimismo, cocinar las verduras al vapor le permitirá condimentar en crudo con aceites, hierbas aromáticas o inclusive cítricos, cuyos sabores serán un optimo sustituto de la sal, añadieron los médicos de Harvard.

Otra de los tácticas es reducir paulatinamente la ingesta de pan blanco y aumentar el consumo de panes u otros granos integrales, como el arroz integral, la avena y las tortillas.

Quesada explicó que esta modificación es positiva por partida doble. Estos alimentos además de ser más saludables por su alto contenido de fibra, contienen menos sal.

"El pan blanco es rico en sodio, no solo para añadir sabor, sino para garantizar que la masa crezca apropiadamente", precisan los expertos de Harvard.

Por último, Quesada subrayó que las personas deben hacer un esfuerzo por disminuir al mínimo los productos procesados, tipo embutidos añejados, sopas preparadas, pizzas congeladas, entre otros.

Para lograrlo, recomendó visitar las ferias del agricultor y optar por productos naturales, así como preparaciones caseras. Esta rutina le permitirá habituarse al verdadero sabor de los alimentos, indicó.

Los expertos en salud coinciden en que estos pequeños cambios de hábito pueden traerle grandes beneficios a su salud.

Por su parte, la OMS recuerda que si usted es padre de familia tiene aún más responsabilidad, ya que lo ideal es que eduque "el paladar de los niños mediante un régimen alimentario constituido principalmente de alimentos no procesados, sin sal añadida".