Falta de regulación permite pesca de especies juveniles en aguas nacionales

Informe​Auditoría de Contraloría reveló que Incopesca carece de reglamentación para impedir capturas que no hayan alcanzado edad de reproducción

En el Golfo de Nicoya, cuatro de cada diez peces que se capturaron durante 2012, no habían alcanzado el tamaño para reproducirse. Es decir, se trataba de individuos en estado juvenil que no pudieron ayudar a la repoblación futura de su especie.

Lo anterior es resultado de una ausencia de regulación de parte del Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (Incopesca), que establezca las Tallas de Primera Madurez Sexual (TPMS).

Así lo estableció la Contraloría General de República (CGR) en un informe de auditoría que evaluó las funciones de dicha institución.

Dichas tallas indican a qué tamaño el pez se ha llegado a reproducir, según explicó el Gerente de Ciencias de la organización Marviva, Erick Ross.

“La finalidad de establecer esto es asegurarse que el individuo se haya reproducido por lo menos una vez a la hora de ser capturado”, explicó Ross. “Es muy importante en gestión pesquera porque permite que el recurso se recupere de la explotación", agregó.

Esta situación ha permitido, según detalla el reporte, la pesca indiscriminada de especímenes en estado juvenil, lo cual ha dañado el recurso pesquero disponible. “Esto disminuye las posibilidades de recuperación de los recursos extraídos, lo que implica una reducción paulatina de la biomasa explotable y al mediano y largo plazo afecta los ecosistemas marinos”, se escribe.

A esto se suma que la falta de la regulación correspondiente inhibe la posibilidad de eventuales sanciones a aquellos pescadores que extraen recursos pesqueros en condición juvenil.

De acuerdo el Gerente del Área de Servicios Económicos del CGR, Roberto Jaikel, el Incopesca se creó con dos fines: velar por el aprovechamiento sostenible de los recursos marinos y desarrollar, regular e implementar programas y proyectos para empleo y desarrollo de las costas del país.

“Hay un desbalance entre lo que hace el Incopesca, porque su función se ha concentrado en propiciar una ayuda al sector pesquero desde un punto de vista social, sin considerar adecuadamente los criterios técnicos para velar por el aprovechamiento del recurso marino”, explicó.

Gerente de servicios económicos CGR, Roberto Jaikel

Especies amenazadas

Según detalló Erick Ross, actualmente hay regulaciones de talla para especies como la piangüa, la langosta y el camarón blanco, pero para peces no se ha establecido.

Gerente de Ciencias de Marviva, Erick Ross

A esto agregó que el Departamento de Investigación y Desarrollo del Incopesca realizó un trabajo de investigación con la Universidad Nacional (UNA), la de Costa Rica (UCR) y varios científicos para recopilar datos de tallas mínimas. No obstante, la Junta Directiva no acató dicha recomendación en 2013, por lo que, tal como señala la Contraloría actualmente no hay reglamentación vigente.

Esto ha ocasionado una afectación en especies como la corvina reina y el pargo mancha. Éstas habitan cerca de la costa y son de un alto interés para la pesca artesanal.

Costo económico

La captura y posterior venta de especies jóvenes de peces se ha traducido también en una pérdida de ingresos para los pescadores.

Según estimaciones realizadas por el Departamento de Desarrollo e Investigación de Incopesca, entre 1998 y 1999 se dejaron de percibir ¢179,14 millones por vender especies que no hayan alcanzado la madurez y peso ideal, mientras que para 2012 (último dato disponible) la cifra ascendió a ¢511,02 millones.

Además, hay una tendencia histórica desde los años noventa a la pérdida total del peso en kilos de los desembarques nacionales, a pesar de que la actividad pesquera se ha intensificado. Según explicó Jaikel, esto se debe a la disminución en el tamaño de los pescados que salen a la venta.

GERENTE DE SERVICIOS ECONÓMICOS CGR, ROBERTO JAIKEL

Sin embargo, de acuerdo con Erick Ross, a pesar de que la situación es lamentable, la actual Junta Directiva de Incopesca se ha mostrado anuente a implementar la regulación. “Esperamos que se se puedan establecer esas regulaciones que permitan incluso mejorar la situación de los pescadores artesanales”, aseguró.