Gastronomía vietnamita entra en la era del gato

CostumbrePobreza y guerras explican tradición de comer insectos, gatos, perros y hasta ratas para sobrevivir

La gastronomía vietnamita, conocida hasta ahora por su afición a la carne de perro, entró en la era del gato para desgracia de los propietarios de estos felinos, cuyas mascotas robadas terminan hervidas, asadas o freídas al ajo en los restaurantes de ese país.

Los vietnamitas consumen animales considerados domésticos en otros países.

"El país era muy pobre y tuvimos una guerra larga. Comíamos todo lo que encontrábamos para seguir vivos. Insectos, perros, gatos, incluso ratas. Se convirtió en costumbre", explica el veterinario Hoang Ngoc Bau.

"Mucha gente come carne de gato. Es nuevo, quieren probar", asegura To Van Dung, gerente del local que explora este nicho de mercado menos común que la clásica carne de perro.

El comercio de carne de gato es oficialmente ilegal en Vietnam. Las autoridades la prohibieron para preservar a estos útiles cazadores de ratas. Pero este restaurante asegura no tener ningún problema con las autoridades.

En un día de gran afluencia, más de un centenar de clientes pueden pedir gato en el restaurante de To Van Dung.

"Algunos piensan que comer gato a principios del mes lunar da suerte. Es diferente de la carne de perro. Comemos carne de perro al final del mes lunar. El gato, es para principios de mes", explica este vietnamita de 35 años.

Pioneros de la defensa de los animales han lanzado una modesta campaña de sensibilización para cambiar las costumbres alimenticias de los vietnamitas. Sin mucho éxito hasta ahora.