Madre de Puntarenas pide un segundo milagro en romería

Petición​Atribuye a la “Negrita” sanación de su hija de cirrosis hace ocho años; ruega ahora por curación para su hijo de 10 años.


Este año María Eugenia Baltodano, vecina de Paquera, Puntarenas llegó a la Basílica de los Ángeles para que la "Negrita" le conceda un segundo milagro.

Su hijo de 10 años tiene un cáncer mandibular y ella espera que la Virgen lo sane, tal y como hizo 8 años atrás con una hija suya que padecía de cirrosis.

"He venido acá porque tengo fe, porque ella ha hecho cosas por mi familia y sé que se volverán a repetir", dice Baltodano mientras su mirada se clava en la imagen de la Virgen.

María Eugenia dice que ha caminado desde San José, con sus dos hijos, porque desde hace años arrastra un problema de desgaste en su rodilla, que la hace tropezar.

"Me duele mucho estar de pie y renqueo. He venido con mi esposo y mis tres hijos hasta acá pero no pude hacer todo el viaje desde Paquera, como hubiera querido".

Hace 8 años, cuando su hija mayor recién cumplía los 5, los médicos del Hospital Nacional de Niños estuvieron a punto de transplantarle el hígado. "Ella tenía cirrosis. Aún recuerdo ese día. Nosotros estábamos con un miedo porque mi hija podía morir o quedar mal para el resto de su vida. Ella tenía el hígado completamente dañado y cuando el doctor le hizo el diagnóstico unos días antes de la operación no tenía nada", cuenta Baltodano.

Esa vez, según relata, fueron los rezos matutinos y la intercesión de la Virgen de los Ángeles lo que sanó a su hija. Ahora, es su otro pequeño de 10 años el que ocupa ayuda de la "Negrita". Él será operado el 14 de noviembre.

"Sé que la Virgen va a sanar a mi hijo", dice María, mientras agarra al niño por la cabeza y lo acerca a su regazo. La romería refuerza su fe, dice.