Miles marchan en EE.UU. con las manos alzadas en memoria de joven negro muerto por policía

Manifestación​En Nueva York, centenares de jóvenes guardaron un minuto de silencio

Decenas de manifestaciones se llevaron a cabo este lunes en Estados Unidos, fundamentalmente en las universidades, para reclamar justicia para Michael Brown, el joven negro muerto en agosto pasado por un policía blanco en Ferguson, Missouri.

En el marco del movimiento "Hands Up Walk Out" (Marcha de las manos alzadas), miles de personas se reunieron simbólicamente en su lugar de trabajo o centro de estudios, a menudo a la 1.01 pm., hora en que Brown fue baleado el 9 de agosto anterior.

"Nuestras comunidades están heridas y enfurecidas", señaló el grupo Ferguson Action, que organizó la manifestación en protesta por la decisión de un gran jurado de no iniciar acciones contra Darren Wilson, el policía de 28 años que baleó al joven.

Los organizadores llamaron también a leer durante estos homenajes los nombres de las "víctimas de la violencia policial", entre ellos el de Tamir Rice, un niño negro de 12 años muerto por un policía mientras manipulaba un arma de juguete.

En Nueva York, varios centenares de jóvenes, mayoritariamente universitarios y estudiantes de enseñanza secundaria blancos, protagonizaron un minuto de silencio, sentados en Times Square, bajo la consigna "Arriba las manos, no dispare" o "Sin justicia no hay paz".

Los jóvenes llevaban pancartas en las que se podía leer: "Policías asesinos a la cárcel", "Ferguson está en todas partes" "Las vidas de negros valen".

Hubo también manifestaciones en todo el país, en las universidades de Harvard, California, Texas o Georgia. En Washington, decenas se reunieron ante el Departamento de Justicia.

En los cortejos muchos eran los que alzaban las manos, como para decir "No disparen". El gesto se convirtió en símbolo de las manifestaciones de protesta contra la violencia policial de las últimas semanas.

El domingo, los jugadores del equipo de fútbol americano de Misuri, el St. Louis Rams, todos ellos negros, ingresaron a la cancha realizando ese gesto antes de su partido ante los Oakland Raiders.

La decisión del gran jurado de no enjuiciar al policía blanco, que luego renunció a su trabajo, reavivó las tensiones y los debates sobre el racismo en los cuerpos de seguridad, provocando grandes y violentas manifestaciones la semana pasada en Ferguson.