ONU: Papa ofreció vigoroso alegato en defensa del ambiente y lucha contra la exclusión

DiscursoEn su idioma natal, el pontífice también se refirió a la voracidad de los sistemas financieros, el narcotráfico y la crisis de Oriente Medio y el Norte de África

El papa Francisco llamó este viernes a evitar el "abuso" de los países en desarrollo a través de su "sumisión asfixiante" en el sistema financiero mundial y denunció el narcotráfico que "silenciosamente" mata a millones de personas, en un histórico discurso ante la Asamblea General de la ONU en Nueva York.

Ante el pleno de la ONU, el sumo pontífice argentino pidió además un acuerdo "eficaz" sobre cambio climático e instó a luchar contra la inequidad. "La exclusión económica y social es una negación total de la fraternidad humana y un gravísimo atentado a los derechos humanos y al ambiente", dijo el pontífice

En medio de la crisis de la deuda externa que afecta a Grecia y las medidas draconianas de austeridad que sus acreedores exigen para sostener al país, Francisco pidió a los "organismos financieros internacionales velar por el desarrollo sostenible de los países y la no sumisión asfixiante de éstos a sistemas crediticios".

"Lejos de promover el progreso, someten a las poblaciones a mecanismos de mayor pobreza, exclusión y dependencia", recalcó.

Se trató de la quinta visita de un papa a la sede de Naciones Unidas, luego de las de Pablo VI en 1965, Juan Pablo II en 1979 y 1995 y Benedicto XVI en 2008.

Conferencia de París sobre el clima

El papa Francisco dijo que espera que la conferencia mundial sobre cambio climático de diciembre en París llegue a "acuerdos fundamentales y eficaces".

"El mundo reclama de todos los gobernantes una voluntad efectiva, práctica, constante, de pasos concretos y medidas inmediatas, para preservar y mejorar el ambiente natural y vencer cuanto antes el fenómeno de la exclusión social y económica, con sus tristes consecuencias de trata de seres humanos, comercio de órganos y tejidos humanos, explotación sexual de niños y niñas, trabajo esclavo, incluyendo la prostitución, tráfico de drogas y de armas, terrorismo y crimen internacional organizado.", afirmó el sumo pontífice, indicando que existe un "verdadero 'derecho del ambiente'".

Guerras en Oriente Medio y norte de África

"No puedo dejar de reiterar mis repetidos llamamientos en relación con la dolorosa situación de todo el Oriente Medio, del norte de África y de otros países africanos, donde los cristianos, junto con otros grupos culturales o étnicos e incluso junto con aquella parte de los miembros de la religión mayoritaria que no quiere dejarse envolver por el odio y la locura, han sido obligados a ser testigos de la destrucción de sus lugares de culto, de su patrimonio cultural y religioso, de sus casas y haberes y han sido puestos en la disyuntiva de huir o de pagar su adhesión al bien y a la paz con la propia vida o con la esclavitud.

Narcotráfico

Poco antes de finalizar su intervención, el papa Francisco denunció que el narcotráfico que "silenciosamente viene cobrando la vida de millones de personas" y criticó que es "pobremente combatido".

"Quisiera hacer mención a otro tipo de conflictividad no siempre tan explicitada pero que silenciosamente viene cobrando la muerte de millones de personas. Otra clase de guerra viven muchas de nuestras sociedades con el fenómeno del narcotráfico. Una guerra 'asumida' y pobremente combatida", señaló.

Oriente Medio, África y Siria

En su discurso, el papa mostró su apoyo al acuerdo sellado entre Irán y las grandes potencias sobre el programa nuclear de Teherán, calificándolo de "prueba de buena voluntad y derecho".

"El reciente acuerdo sobre la cuestión nuclear en una región sensible de Asia y Oriente Medio es una prueba de las posibilidades de la buena voluntad política y del derecho, ejercitados con sinceridad, paciencia y constancia", dijo, sin mencionar explícitamente a Irán.

El papa reiteró además sus "llamamientos incesantes por los cristianos y otras minorías en Oriente y África, víctimas de yihadistas en Irak y Siria y que "no quieren dejarse ganar por la locura y el odio" de los extremistas violentos.

"... no puedo dejar de reiterar mis repetidos llamamientos en relación con la dolorosa situación de todo el Oriente Medio, del norte de África y de otros países africanos, donde los cristianos, junto con otros grupos culturales o étnicos e incluso junto con aquella parte de los miembros de la religión mayoritaria que no quiere dejarse envolver por el odio y la locura, han sido obligados a ser testigos de la destrucción de sus lugares de culto, de su patrimonio cultural y religioso, de sus casas y haberes y han sido puestos en la disyuntiva de huir o de pagar su adhesión al bien y a la paz con la propia vida o con la esclavitud".

La ONU, que festeja sus 70 años con desconcierto, se ha mostrado incapaz de poner fin a la guerra en Siria.

Esta guerra que lleva más de cuatro años se ha convertido en una catástrofe humanitaria, con 250.000 muertos y el éxodo de cuatro millones de personas, muchas de los cuáles ponen en riesgo su vida para tratar de llegar a Europa en busca de un mejor destino.

Proliferación de armas

En este contexto, el Pontífice celebró la existencia de las Naciones Unidas y su empeño en "la solución pacífica de las controversias y el desarrollo de relaciones de amistad entre las naciones", afirmando que las armas de destrucción masiva niegan, en la práctica, los máximos postulados de la organización.

"Una ética y un derecho basados en la amenaza de destrucción mutua –y posiblemente de toda la humanidad– son contradictorios y constituyen un fraude a toda la construcción de las Naciones Unidas, que pasarían a ser «Naciones unidas por el miedo y la desconfianza». Hay que empeñarse por un mundo sin armas nucleares, aplicando plenamente el Tratado de no proliferación, en la letra y en el espíritu, hacia una total prohibición de estos instrumentos".

Tras su visita a la ONU, el papa ofrecía un servicio interreligioso en el Museo del 11 de Septiembre y luego visitará una escuela católica en Harlem, encabezará una procesión en Central Park y cerrará su paso por Nueva York con una misa en el Madison Square Garden.

La gira de Francisco por Estados Unidos concluirá el domingo en Filadelfia.