Por el estado del planeta, Quino no cree que Mafalda pueda celebrar 50 años más

AniversarioEscultura de Mafalda en famoso barrio de Buenos Aires estará ahora acompañada por dos más: Susanita y Manolito

El humorista gráfico argentino, Quino, dijo en el 50 cumpleaños de Mafalda, su creación, que no cree posible que el mundo pueda celebrar, como este lunes, otro medio siglo de la historieta de la niña rebelde y contestataria.

"Por el estado en que está el planeta, no creo que lleguemos muy lejos. Mafalda salió bien porque la época en que lo hice era buena, aunque había conflictos como siempre. El ser humano es quilombero (revoltoso) por naturaleza", dijo el creador de uno de los cómics más famosos de la historia.

Joaquín Lavado (Quino, 82 años), premio Príncipe de Asturias, dijo que siempre piensa que, si nos atenemos a las sagradas escrituras, "ya arrancamos muy mal como seres humanos porque habiendo cuatro personas, Adán, Eva, Caín y Abel, un hermano mató al otro (Caín a Abel). Eso significa un 25 por ciento de criminalidad".

Puntualmente, dijo que en este momento le preocupan "la multiplicación de los focos de tensión y el peligro de guerra. Lo acaba de decir el Papa, hay demasiados problemas en muchos puntos del planeta".

Con candor y agudeza, Mafalda señalaba la perplejidad frente al horror de las guerras, la injusticia y la hipocresía en las relaciones sociales.

La novedad es que, al ser apagadas las 50 velitas de la niña, se sumaron al monumento en una calle de San Telmo, el más viejo barrio de Buenos Aires, las esculturas de otros dos personajes de la tira, a pedido de los vecinos: Susanita, niña egoísta y egocéntrica, cuyo único sueño es casarse con un hombre rico y tener muchos hijos, y Manolito, el hijo del almacenero, encarnación del terrenal pragmatismo y del mercantilismo.

El personaje fue creado para una campaña publicitaria de electrodomésticos que finalmente nunca vio la luz, y luego reapareció publicado por primera vez el 29 de septiembre de 1964 en el semanario Primera Plana.

La tira pasó después al diario El Mundo hasta el 25 de junio de 1973. Las recopilaciones en libros fueron traducidos a 26 idiomas y sólo en Argentina se vendieron más de 20 millones de ejemplares.

Otro universo mafaldiano vive en los afiches, camisetas, bolsos, tarjetas, útiles escolares y todo tipo de productos que replican su imagen.