Semillas de salvia se popularizan para combatir el colesterol y la artritis

#PURAVIDASe encuentra en supermercados, ferias del agricultor y macrobióticas


La chía se ha convertido en una aliada para aquellas personas que sufren de niveles altos de colesterol, enfermedades cardiovasculares, digestión lenta y problemas de circulación, según expertos en nutrición.

Esta semilla tiene un alto contenido de Omega 3, un ácido graso cuyo consumo reduce los niveles de triglicéridos en la sangre, disminuye la presión arterial y alivia algunos de los síntomas de la artritis.

Pero sus características nutritivas no terminan allí. La chía, semilla de la Salvia hispanica L, contiene en una cucharada hasta 10 gramos de fibra dietética, cantidad que le "ayudará a mejorar su digestión", asegura la nutricionista, Kathryn Von Saalfeld.

NUTRICIONISTA, KATHRYN VON SAALFELD

Suplemento nutricional. Adicional a la fibra y al Omega 3, la chía aporta proteínas vegetales de fácil absorción, antioxidantes y minerales como el hierro, magnesio, calcio y zinc. Estas características hacen de esta semilla un alimento ideal para personas que siguen una dieta vegana o vegetariana.

Los deportistas también elogian los efectos de este alimento, "en términos de contenido nutricional, una cucharada de chía es como un licuado de salmón, espinaca y hormonas del crecimiento humanas”, escribió el autor de Born to Run (Nacido para correr), Christopher McDougall.

¿Semilla milagrosa? Para la nutricionista, Kathryn Von Saalfeld, la chía es un alimento estupendo; sin embargo, insistió en que no se trata de una semilla prodigiosa para bajar de peso. "Es importante llevar una dieta balanceada y hacer ejercicio con reguralidad para ver cambios en la salud", aseguró la experta.

El aporte calórico de la chía es un aspecto de cuidado con esta semilla. Los expertos recomiendan no excederse en su consumo y consultar con un experto qué cantidad debe incorporar a su dieta.

NUTRICIONISTA, KATHRYN VON SAALFELD

Maneras de consumirla. La chía tiene un sabor ligero, versátil y es fácil de consumir. Se puede comer cruda, en remojo o hasta cocinada.

Si desea un efecto de saciedad, lo más recomendable es dejar la semilla en remojo hasta que libere un "gel", muy similar, al del chan. Si, por el contrario, busca otros beneficios puede consumirla con el jugo que más le guste, sobre el cereal o en las ensaladas. También puede utilizarla en preparaciones como queques o tipos de arroz.

La semilla de chía se consigue en algunos supermercados, en macrobióticas y hasta en las ferias del agricultor. También puede encontrarla en su presentación biológica.