Soledad debilita el sistema inmunitario y aumenta el riesgo de enfermedades en ancianos, revela estudio

#PuraVidaAnálisis contó con la participación de 141 adultos en edades comprendidas entre 50 y 68 años.

La soledad puede alterar las células del sistema inmune aumentando la suceptibilidad de los adultos mayores a enfermedades a crónicas.

Lo asegura un reciente estudio conducido por investigadores de la Universidad de Chicago en conjunto con la Universidad de California y Los Angeles (UCLA) y la de California-Davis.

Se analizaron dos variables: los genes de los glóbulos blancos de la sangre que combaten las infecciones y los niveles de una hormona que secreta el cerebro cuando está bajo estrés.

El grupo encontró que los genes que producen proteínas de inflamación están más activos en aquellos individuos que viven solos, explicó la bióloga experta en genética humana, Gabriela Chavarría, quien agregó que esas proteínas son las responsables de debilitar el sistema inmune.

Para el geriatra y gerentólogo, Carlos Alpízar, este estudio añade más evidencia sobre cómo los factores emocionales pueden modificar la genética e impactar nuestra salud.

"La tristeza es otro factor que está asociado con enfermedades virales", agregó el médico.


El trabajo contó una muestra conformada por adultos mayores y monos.

Con ello, los investigadores analizaron la cantidad noradrenalina, un neurotransmisor secretado por el organismo cuando está bajo estrés, en ambas poblaciones.

Los exámenes revelaron altos niveles de esta sustancia tanto en monos como en humanos.

La noradrenalina aumenta el estado de vigilia y, con ello, el estado de alerta en el sujeto, facilitando la disponibilidad para actuar frente a un estímulo.

El proceso del estudio

El análisis contó con la participación de 141 adultos en edades comprendidas entre 50 y 68 años, quienes formaron parte del Chicago Health, Aging and Social Relations Study.

Los estudiosos dividieron a los participantes en personas que experimentan soledad y personas que no, a partir de allí, examinaron la forma en la cual se expresan los genes que combaten las infecciones.

Aquellos individuos solitarios presentaron una mayor actividad de genes que producen inflamación en sus células blancas, que aquellos que no viven solos.

"Esto podría en parte explicar el aumento en la susceptibilidad a enfermedades crónicas que se ha encontrado en personas que viven solas", indica el artículo.

Con respecto a los monos, se concentraron en la especie resus, conocidos por ser muy sociables; sin embargo en este caso, se trató de un grupo en aislamiento.

En los animales determinaron no solo una actividad aún mayor de los genes que causan inflamación, sino también altos niveles de noradrenalina.

La revista especializada Proceedings of the National Academy of Sciences publicó los hallazgos.

Los investigadores trabajaron sobre la base de un análisis previo cuyos hallazgos demostraron que, las adultos mayores que experimentan soledad tienen hasta un 14 por ciento más de riesgo de sufrir una muerte prematura por enfermedades crónicas, que aquellos que no están solos, precisamente por la presencia del gen que causa inflamación.

Para el doctor Alpízar, los adultos mayores tiene otra razón más para combatir "a toda costa" la soledad.

"Quizás la terapia más importante para evitar esos daños celulares es la risa, pero en compañía", recomendó el médico.