Superluna se teñirá de rojo la noche de este domingo

Fenómeno​La última combinación de un eclipse lunar y una superluna se remonta a 1982, según la Nasa, y la próxima no tendrá lugar antes de 2033

En su punto más cercano a la Tierra, la Luna se vestirá de rojo este domingo en la noche en un eclipse total, un fenómeno magnífico que no volverá a suceder hasta 2033.

"Se dan todas las condiciones para que el eclipse sea espectacular", asegura entusiasta Pascal Descamps, astrónomo del Observatorio de París.

El eclipse total de Luna se podrá observar durante más de una hora, de las 20:10 a las 21:23 (hora local), desde las Américas hasta Oriente Medio.

La Luna no produce su propia luz, sino que la recibe del Sol. El domingo, el astro estará alineado con el Sol y la Tierra. "Tendremos un eclipse total porque la sombra de la Tierra engullirá toda la Luna", explicó Pascal Descamps.

"El cono de sombra de la Tierra mide aproximadamente tres veces el tamaño aparente de nuestro satélite", añade, por lo que podrá absorber la totalidad de la Luna.

La Luna desaparecerá de nuestra vista, privada de los rayos solares y reaparecerá teñida de rojo, por eso se le llama "luna sangrante" o luna de sangre.

El rojo se lo debe a un fenómeno luminoso. Es por la refracción de los rayos solares que atraviesan la atmósfera, con la excepción de los rojos. Estos últimos sufrirán otro fenómeno: la atmósfera los desviará e iluminarán la superficie lunar.

"Es interesante porque el color de la Luna dependerá del estado de la atmósfera terrestre. Si está cargada de partículas, debido por ejemplo a la polución, los rayos rojos también serán refractados y no alcanzarán la Luna", precisó el astrónomo. "Si el astro es rojo sangre, podremos estar tranquilos sobre el estado atmosférico de la Tierra. Si es muy sombrío, o casi invisible, es que es realmente catastrófico".

Como la Luna estará en su punto más próximo a nuestro planeta, lo que se conoce como el perigeo, será más grande de lo habitual y más brillante en el cielo. "Nos parecerá alrededor de un 14 por ciento más grande y un 30 por ciento más luminosa", explica Sam Lindsay de la Real Sociedad Astronómica de Londres.

El fenómeno, conocido también como superluna, está relacionado con la órbita ligeramente elíptica de la Luna: este satélite gira alrededor de la Tierra, pero no lo hace en círculo sino formando una especie de óvalo, con lo que se aleja y se acerca constantemente a nuestro planeta.

"Toda una generación no lo ha visto nunca", afirma Noah Petro del proyecto Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO) de la Nasa.

Los eclipses lunares no suponen riesgo alguno, al contrario de los solares. "No es como mirar al Sol", precisa Sam Lindsay de la Real Sociedad Astronómica de Londres. "Se pueden utilizar prismáticos, telescopios, todo lo que quiera". "Es un espectáculo para todo el mundo, es gratuito. Basta con sacar la cabeza fuera", concluye Pascal Descamps.