Tener más sexo no aumenta la felicidad de las parejas

#PuraVida​Científicos de EE.UU analizaron los casos de 128 personas en edades comprendidas entre los 35 y 65 años

Cuando se trata de buscar la felicidad, aumentar la dosis de encuentros sexuales no hace que las personas se sientan más dichosas o satisfechas, al contrario genera una disminución del deseo y del placer del contacto íntimo.

Esta es la conclusión de un reciente estudio titulado: ¿Un aumento de frecuencia sexual puede mejorar la felicidad?, el cual estuvo a cargo de expertos de la Universidad de Carnegie Mellon en Pennsylvania, EE.UU.

Para el sexólogo Mauro Fernádez, la frecuencia de las relaciones no guarda ninguna asociación con la plenitud de la persona, aún cuando el sexo es considerado en ocasiones como la llave de la felicidad.

sexólogo, mauro fernández

"La sexualidad no es lo que nos nutre a diario; nos brinda una gratificación, sí, es como un premio, pero por si solo no es capaz de hacernos más felices", puntualizó Fernández.

Para los especialistas consultados, este estudio evidencia que las parejas que desean incrementar la sensación de bienestar deben preocuparse por cultivar su relación más allá del sexo.

Al respecto, la sexóloga Ana María Mora agregó que plantear la felicidad y su relación con el sexo como si fuera una receta no deja espacio al gusto personal y la capacidad de negociación respecto a como se quiere vivir la vida íntima.

Doblar la cantidad de sexo por pareja

Los detalles del estudio, publicados en la revista especializada Journal of Economic Behavior & Organization, indican que contó con una muestra de 128 personas -64 parejas- saludables en edades comprendidas entre los 35 y 65 años.

La investigación tenía como fin medir si el nivel de felicidad es proporcional al número de encuentros sexuales que una persona tiene, esta interrogante deriva de otras investigaciones que han demostrado que una de las actividades que genera más felicidad en las individuos es el sexo.

El grupo fue dividido en dos categorías: al primero se le indicó continuar su vida sexual normalmente, mientras que el segundo se le pidió doblar el número de encuentros sexuales.

"El deseo de tener sexo disminuyó en las parejas; el bienestar en términos de energía y entusiasmo también decreció aunado a la calidad de encuentro", manifestó el líder del estudio y profesor de Economía y Sicología, George Loewenstein.

Al respecto, Fernández recalcó que lo único que puede cambiar o aumentar la percepción de felicidad es sentirme querido y apoyado.

El experto destacó que las parejas deben concentrarse más que en la frecuencia, en la calidad de esos encuentro íntimos.

Sugerencia que comparten los investigadores del estudio, quienes concluyeron que el placer del acto es el responsable de hacernos sentirnos mejor; buscar el ambiente o la atmósfera adecuada puede ser la clave.

sexólogo, mauro fernández