La Tierra pierde el equivalente a Costa Rica en suelos fértiles por año

conservación​Especialistas piden mayor cuidado de los suelos nacionales

Actualmente, el 33 por ciento de los suelos del mundo están degradados y el daño aumenta a pasos agigantados: cada año se deteriora una porción de suelo del tamaño de Costa Rica.

Esos son los cálculos que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) reveló como una alarma para el 2015, año internacional de los suelos.

"El suelo es un ente vivo", aseguró la presidenta de la Asociación Costarricense de la Ciencia del Suelo, Floria Bertsch, al señalar la importancia que juega en la supervivencia del planeta.

"Prácticamente el 95 por ciento de los alimentos los sacamos de allí. ¿De qué otro lugar vienen los tomates, las lechugas, el café, los bananos? Todo lo que consumimos, en su mayoría, viene del suelo", indicó la especialista.

Debido al clima adverso en distintas partes del país, Bertsch instó a los costarricenses para que mantengan cubiertos los suelos, ya sea de vegetación, materia muerta o cultivos. "Que la lluvia nunca caiga directamente en el suelo", advirtió, puesto que los nutrientes son lavados y acarreados por las corrientes de agua.

Los suelos también son vistos como un actor trascendental en los procesos de cambio climático por las inmensas cantidades de carbono que pueden almacenar. "El suelo es un reactor; entre más carbono hay en el suelo, menor dióxido de carbono en la atmósfera", rescató otro miembro de la Asociación, Rafael Mata.

"Existe una fuerte relación entre el suelo, la vegetación y el clima; cada una tiene un impacto sobre las demás", indicó Mata. Por ese motivo, los fenómenos de erosión degradan las zonas de cultivo y, simultáneamente, acentúan la acumulación de dióxido de carbono en la atmósfera.

Los especialistas recomendaron que el gobierno costarricense debe invertir más en el conocimiento del suelo, el cual es básico para hacer correctamente el ordenamiento territorial y la organización agropecuaria.

Además, como país que pretende su neutralidad de carbono, Bertsch urgió comenzar las mediciones y el control de ese elemento en los suelos.