Tomar dos tazas de café diarias puede ayudarle a proteger su hígado de la cirrosis, revela estudio

#PuraVida​Mantener un peso adecuado y evitar el abuso de alcohol son medidas esenciales para la prevención, indica experto


Saborear un buen café es más que satisfacer un antojo del paladar. Tomar dos tazas diarias de esta bebida de origen etíope-arábica aminora en un 50 por ciento el riesgo de desarrollar cirrosis, enfermedad que cicatriza y afecta el funcionamiento del hígado.

Así lo sostiene un reciente meta-análisis conducido por investigadores de la Universidad de Southampton en el Reino Unido. El estudio examinó los datos de 9 informes para una muestra total de 432.133 casos.

La revista especializada Alimentary Pharmacology & Therapeutics publicó los hallazgos en su última edición.

Para el gastroenterólogo, Pablo Navarro, si bien es cierto todavía se desconoce con exactitud por qué la bebida tendría un efecto protector, el estudio valida que existe una asociación estrecha entre la ingesta del café y la prevención de cirrosis.

gastroenterólogo, pablo navarro

"Recordemos que se trata de un análisis epidemiológico, por lo tanto, solo se ha observado que el paciente que toma café con regularidad tiene protección", afirmó el doctor Navarro, quien agregó que es probable que se trate de una sustancia que evita la cicatrización o el daño hepático.

A propósito de lo comentado por Navarro, la publicación científica citó que además de la cafeína, la bebida contiene una serie de ingredientes orgánicos, tales como "ácido clorogénico, kahweol y cafestol", los cuales sería los responsables del efecto protector.

No obstante, los investigadores aclararon que se precisa más investigación sobre este tema.

Adicional a un efecto bioquímico directo, también hay presencia de efectos protectores colaterales contra la cirrosis, indicaron los expertos en las conclusiones.

"La evidencia mostró que esas y otras sustancias presentes en el café también bloquean los virus de la Hepatitis B y C. Asimismo, se encontró una relación entre la bebida y la reducción en el riesgo de sufrir diabetes tipo 2", precisa el estudio.

Después del alcohol, las causas más importantes de la cirrosis son estos tipos de hepatitis, el hígado graso no alcohólico, la diabetes y la obesidad, por ello, también se presume que previene la cirrosis, precisó el gastroenterólogo.

"Como vemos al hígado no le gusta la acumulación de grasa", por lo tanto la prevención implica mucho más que tomar café, advirtió el doctor Navarro.

El especialista subrayó que es esencial tener bajo control el consumo diario de alcohol, aunque éste sea vino.

La recomendación médica indica no superar las dos copas de vino o dos tragos, así como se debe evitar la acumulación de cervezas durante el fin de semana.

gastroenterólogo, pablo navarro