A tres días del mundial, huelga frena tránsito en Sao Paulo

Sao Paulo, Brasil.

A tres días de que #Brasil14 arranque en esta ciudad, una huelga provoca el colapso del transporte público y amenaza con complicar la inauguración de la mayor fiesta del fútbol en el mundo.

Este lunes, largas filas abarrotan las estaciones de autobuses ya que el metro -una de los principales medios de transporte de los paulistas- amaneció cerrado.

A pesar de lo incómodo que es trasladarse de un lugar a otro con el servicio de metro interrumpido, el ánimo de los habitantes de Sao Paulo no merma.

El fin de semana, muchos aprovecharon para visitar una de las obras de infraestructura más importantes que ha desarrollado el gobierno brasileño de cara al mundial: el estadio Itaquerao, donde serán la inauguración de la Copa Mundial.

Este domingo la familia Leite lo fue a conocer, al menos por afuera. Ricardo y Ana llevaron a sus hijos y se tomaron fotos en sus inmediaciones de este gigante con capacidad para recibir a 58 mil espectadores y que tuvo un costo de $500 millones. El matrimonio Leite espera que las negociaciones con el sindicato de transporte avancen para que el jueves no hayan problemas de movilización.



Doña Teresa es otra brasileña que aprovechó el fin de semana para visitar el Itaquerao. Ella dice estar consciente de los problemas que afronta su país en materia de salud y educación, pero cree que este no es el momento para que loa descontentos con el gobierno se tiren a las calles en señal de protesta.

Eugenio, un joven informático también aprovecho el domingo para darse una vuelta por el nuevo estadio. Dice estar contento que su país este en la mira de todo el mundo, pero resiente que la atención se concentre en obras de infraestructura que beneficie el desarrollo de la copa y no en las necesidades de su país.

Para esta semana, las autoridades de Brasil han asegurado que respetaran el derecho de manifestación de los brasileños, pero no toleraran actos de violencia.

En las calles de Sao Paulo se percibe una importante presencia policial las 24 horas del día y los comercios empezaron a ampliar sus horarios de atención al público.