Absolutos

Costa Rica 0 - Inglaterra 0

El Estadio Mineirao en Belo Horizonte, capital del estado de Minas Gerais, acaba de entrar a la historia del fútbol nacional. Fue el escenario en el que la Selección de Costa Rica selló, con un empate a cero frente a Inglaterra, el liderato absoluto del Grupo D, llamado “el grupo de la muerte”.

Después de vencer a Uruguay y a Italia, atraer el foco de la prensa internacional hacia el país y hacer explotar por los aires todas las quinielas y casas de apuestas del Mundo, La Sele se encontró este martes en la cancha del Mineirao con un equipo inglés que lo respetaba. Lo que este martes parecía un comportamiento normal para el Equipo de la Rosa, era impensable hace 20 días. Desde que se sortearon los grupos del Mundial, lo natural era que, por lo menos Inglaterra e Italia, contaran con los tres puntos de su partido contra aquella selección desconocida. Hoy no.

Puertas adentro, después de un clasificación memorable, vinieron unos fogueos que hicieron dudar a algunos y a otros temer lo peor. Felizmente, Jorge Luis Pinto y unos muchachos que no han salido a las gramillas de Brasil a otra cosa que no sea pararse firmes, sacar pecho y levantar la cabeza, demostraron que el Mundial empezaba cuando empezaba, no antes.

Suena bien, repitámoslo. Costa Rica clasifica a octavos de final como líder del Grupo de la Muerte.

La Selección de Inglaterra, ya eliminada por el triunfo de La Sele ante Italia, apostó en un inicio por sangre joven. Steven Gerrard y Wayne Rooney se sentaron hasta que el DT Hodgson los incorporó en el segundo tiempo. Sturridge fue siempre el hombre bomba de los ingleses, cada bola que le llegaba le cortaba la respiración a 4,5 millones de personas.

De nuestro lado, Pinto decidió darle minutos de cancha a Roy Miller y a Randall “el Chiqui” Brenes. Campbell jugó un poco más retrasado. En general, se cortó bien la salida o el avance de los ingleses. Eran dos rivales que se enfrentaban con cautela. Con respeto. Es Inglaterra, pensábamos desde aquí. Es Costa Rica, pensaban desde allá.

Miller no sólo estuvo arrancando casi siempre en delay, si no que regaló un par de balones que pudieron haber terminado en una fatalidad. El Chiqui, no tuvo un buen día. Mal ubicado y temeroso. Sus gestos demostraban la voluntad que no le alcanzó a su talento. Pero no jugaron solos. Fue un equipo que, otra vez, supo corregir los errores puntuales y actuar como partes de un todo. Bolaños entró por Brenes y La Sele recuperó un poco de talante ofensivo, si bien no tuvimos la claridad de las dos jornadas anteriores. Foster, el gurdameta inglés, apenas desvió el misil de Celso Borges en jugada de balón parado, nuestra única jugada de peligro real.

Keylor Navas fue declarado jugador del partido. ¿Qué más hay para decir? Daniel Sturridge lo recordará. Y recordaremos también el balón que el delantero inglés recibió de pared entrando al corazón del área y cruzó al palo contrario de Navas. La vimos pasar frente al marco en cámara lenta. La vimos salir por la línea final en fast forward.

Terminó el partido mientras en la Arena Dunas, Natal, los uruguayos vencían a la Selección de Italia y se colocaban detrás de la "Sele" en la clasificación del Grupo D.

Una mañana para la historia del fútbol. Una mañana para la historia.