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Adul: el "vocero" que inyectó esperanza a sus compañeros atrapados en una cueva en Tailandia

Directora del Hospital de Niños considera que el menor tiene un "arma tremendamente poderosa" para ayudar a sus compañeros al ser el único con la capacidad de comunicarse con los rescatistas

Adul Sam-on, un niño nacido en Birmania que es educado por profesores cristianos en Tailandia, es el haz de luz del que se nutren de esperanza sus 11 compañeros atrapados en una cueva al noreste del país.

Este "vocero" -término con el que la prensa internacional lo ha calificado por sus cualidades comunicativas- destaca por su capacidad de resilencia, posiblemente acumulada por su historia de vida, a criterio de la directora del Hospital Nacional de Niños (HNN) de Costa Rica, Olga Arguedas.

Para la médica, quien realizó un análisis psicológico del menor la mañana de este lunes en el programa Nuestra Voz, Adul es una de esas personas que cuenta con la capacidad de sobreponerse a la adversidad y justamente eso es lo que le ha transmitido a los demás integrantes de los "Jabalíes Salvajes".

Las imágenes del adolescente de ojos grandes deslumbrado por la antorcha de los buzos que lo encontraron hace una semana, junto a otros 11 futbolistas en ciernes al fondo de la cueva de Tham Luang, dieron la vuelta al mundo.

"Me llamo Adul, estoy bien de salud", dijo en tailandés el niño flaco haciendo el saludo tradicional "wai".

Al viernes 6 de julio, el niño seguía en las entrañas de ese laberinto subterráneo del que ya hay ocho personas menos gracias a la contrarreloj que han librado los socorristas en los dos últimos días, sin revelar la identidad de los rescatados.

Lea: Se eleva a 8 número de niños rescatados en cueva de Tailandia.

Sus profesores en el colegio Ban Pa Moea alaban sus dotes lingüísticas, sobre todo en inglés, en un país donde sólo un tercio de los habitantes hablan la lengua de Shakespeare. Él era el único capaz de conversar con los buzos británicos que los encontraron un lunes por la noche.

"Adul tiene un arma tremendamente poderosa para ayudar a sus compañeros y esa arma es la comunicación, justamente", destacó Arguedas.

"¿Qué día es hoy?", pregunta Adul en inglés, y explica a los socorristas que él y sus compañeros tienen hambre, según consta en un video difundido por la marina tailandesa. Desde entonces es el único capaz de transmitir las instrucciones a sus compañeros de equipo, incluido su entrenador de 25 años. Adul también habla tailandés, birmano y chino.

Además del fútbol, a Adul le gusta tocar el piano y la guitarra; al tiempo que su director destaca que es tan buen deportista como estudiante.

"Yo pienso que este muchacho ahí en la oscuridad de la cueva ha ayudado muchísimo a inyectar a sus compañeros todos los elementos que un ser humano necesita para sobreponerse de la adversidad", explicó Arguedas.

A ese tipo de menores, quienes tienen como característica principal la presencia de una figura significativa en la que confían sin que esta les falle, tienen una mayor facilidad en aspectos como "la comprensión, el amor, la fantasía, el optimismo, el humor, el afecto, la ilusión, la alegría, la esperanza, la creatividad, el acercarse ellos mismos y una cosa importantísima que es la espiritualidad y la fe", de acuerdo con la médica.

La directora del Hospital de Niños enfatizó en que el caso de Adul "es interesante" y que debe ser sometido a estudio.