Ajedrez

Dos cosas no se llenaron la noche de este lunes en Alajuela: ni el estadio ni las expectativas. Fue un partido tenso, severo, con menos emociones que quijadas apretadas. Un partido de estrategia. Casi se podían ver las manos gigantes de Ramírez y Solano moviendo las piezas de un ajedrez de once contra once.

Ramírez ganó el pulso del primer tiempo, obligando al Club Sport Herediano entrar en su modalidad defensiva, algo que no se veía desde hace muchas jornadas. En la segunda mitad, Solano utilizó la táctica del Macho para su beneficio. Como en el Jiu-Jitsu, usó la fuerza del rival para lograr su objetivo.

Se sabe que no hay nada escrito ni en el fútbol ni en nada, pero empatar en casa no parece una movida recomendable cuando toca cerrar en la cancha florense, territorio sin mácula para los locales.


Desde el arranque, la característica del partido fue la interrupción. Roces, faltas y un árbitro central que entró a robar cámara. Se sabe que la labor del árbitro es la de un buen traductor, la invisibilidad, que no se note su presencia. Hugo Cruz, que pitó todo y mal, se encargó de aportar lo suyo a un encuentro asmático, fragmentado. Mal aconsejado por su línea Christian Foster, sancionó como offside una jugada en la que Venegas colocaba un pase-gol para los manudos.

Ramírez logró neutralizar a Yosimar en la media cancha florense colgándole del cuello a Valle, Rodríguez y ocasionalmente Acosta. Entonces fue el nombre de Verny Scott el más repetido en el andamiaje herediano.

Por su parte, Venegas y Alonso fueron los encargados de llevar el balón hasta el área rojiamarilla. Venegas le ganó el duelo, sin lugar a dudas y por todo el partido, a Waylon Francis.

Al minuto 20 del primer tiempo, la Liga Deportiva Alajuelense ya controlaba el partido, se veían los hilos de Ramírez moviendo a sus jugadores. Cálculo y estudio, cortando el juego del herediano y apostando al ataque por las bandas. Heredia jugó a algo a lo que habia perdido costumbre, a defender

La única jugada de peligro llegó al 66” cuando Venegas conectó de cabeza al horizontal del guardameta herediano Moreira.

Sería sólo relleno hablar de las otras dos o tres jugadas semipeligrosas. Hoy se jugó ajedrez, quedó el fútbol pendiente para el partido de vuelta de esta final, el próximo domingo 22 en el Eladio Rosabal Cordero


Lo último: iba a empezar el partido cuando en la tele, la cámara se acercó al grupo de jugadores heredianos que, abrazados, se alentaban para el encuentro y esto fue lo que se escuchó en televisión nacional: “si no vamos a ganar, no vamos a perder”.

Foto: www.lda.cr