Asad, seguro ganador de unas controvertidas elecciones presidenciales en Siria

El régimen sirio celebra este martes unas elecciones presidenciales ganadas de antemano por Bashar al Asad y denunciadas por sus adversarios como una "farsa" que, según los expertos, prolongará la guerra civil que azota el país desde hace tres años.

Asad, de 48 años, que ha reiterado en numerosas ocasiones su intención de acabar con los rebeldes a los que llama "terroristas", votó con su esposa Asma en el centro de Damasco, según diversas fotografías publicadas por la televisión estatal.

El ministro sirio de Exteriores, Walid Mualem, declaró que la solución política a la crisis en Siria "comienza hoy". Por su parte, el jefe de la oposición, Ahmad Jarba, llamó a los sirios a "quedarse en casa", mientras que el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, calificó los comicios de "farsa" y dijo que la alianza atlántica no reconocería los resultados.

Los electores hacían cola frente a las oficinas de votación en Damasco, donde las calles estaban empapeladas con la imagen de Asad, en el poder desde 2000.

Los otros dos candidatos, el exministro Hasan al Nuri y el diputado Maher al Hajar también votaron en la capital sobre la que sobrevolaban constantemente aviones del ejército y mientras se escuchaban bombardeos y explosiones de las zonas cercanas que estaban en combate.

Las televisiones oficiales mostraban imágenes de colegios electorales con mucha afluencia de votantes que ni siquiera se metían en las cabinas sino que marcaban delante de las cámaras la casilla o la foto de Asad.

"He votado por el presidente, naturalmente", afirmó Nadia Hazim, de 40 años, en un colegio del centro de la capital, expresando la esperanza de que Asad "gane" la guerra contra los rebeldes.