Así se preparan los policías de tránsito antes de una manifestación

operativo​Unos 60 oficiales participaron en operativos este jueves

El sol comienza a calentar por la zona este del Area Metropolitana cuando un grupo de oficiales de Tránsito ya uniformados entran por el portón principal del plantel ubicado en Zapote.

Faltan pocos minutos para las 6:00 a.m. y al frente los espera lo que promete ser un ajetreado día.

Un desayuno simple y ligero les permite tomar fuerzas antes de subirse a sus caballos de batalla. Algunos en moto, otros en pick ups.

Pan con paté y un café terminan de calentar el cuerpo, después de eso todo está listo para las instrucciones finales.

El delegado Diego Herrera toma la batuta y la advertencia es clara: "ante todo el respeto, la cortesía y la disciplina... no quiero que entren en enfrentamientos".

La orden parece contraponer la dada días atrás por el presidente Luis Guillermo Solís, de cero tolerancia a los bloqueos, pero la forma y el tono parecen distintos ante una misma misión: facilitar el tránsito vehicular ante las manifestaciones anunciadas por empleados públicos y taxistas especiales.

En el plantel en Zapote todo marcha casi como cualquier día. Un oficial acomoda los conos en su grúa, mientras otros llevan maletines -en apariencia pesados- hasta sus carros.

Cuando se acaba el turno de las charlas y advertencias llega el momento de la espiritualidad. Una oración es lo último que escucharán los uniformados antes de que el portón del plantel vuelva a abrirse, esta vez para dar paso a la caravana de motos y pick ups rumbo cada uno a puntos específicos de la capital ya preestablecidos.

Afuera todo transcurre casi como cualquier día. Mejor aún. El temor a grandes presas se esfuma conforme la masa de trabajadores deja atrás cada una de las cuadras a lo largo de la Avenida Segunda.

Es la hora del almuerzo y los manifestantes desaparecen casi tan rápido como llegaron. Las calles quedan como cualquier otro día, como si nada hubiese pasado.

Video: Luis Carlos Bogantes