Atascos y acoso, el pan de cada día para las mujeres en bicicleta en El Cairo

Estereotipo​Además de los atascos y los peligros de una circulación totalmente anárquica, las mujeres se enfrentan al acoso sexual y a las miradas de condena

Yasmin se adentra con su bicicleta en los atascos monumentales y en la circulación caótica de El Cairo, ante la mirada estupefacta de los transeúntes. "Desgraciadamente en Egipto, no está bien visto que una chica ande en bicicleta", lamenta.

Yasmin Mahmud, de 31 años, es una excepción en la urbe egipcia ya que andar en bicicleta es de por sí un riesgo y en particular para las mujeres.

Además de los atascos y los peligros de una circulación totalmente anárquica, las mujeres se enfrentan al acoso sexual y a las miradas de condena, ya que algunos consideran indecente que una chica monte en bicicleta.

En cambio, es habitual ver a las mujeres de acompañantes de sus maridos o hermanos en posición de amazona encima de una bici o de una moto.

Yasmin empezó a andar en bici hace cuatro años pese a la oposición de sus padres. Pero con el tiempo, la joven, que trabaja en la administración, ha logrado convencerles y ahora se desplaza habitualmente sobre dos ruedas, al menos en su barrio acomodado de Madinet Nasr.

La joven tiene coche pero solo lo utiliza para trayectos largos.

"Con la bici ahorro tiempo, pero también ahorro el dinero de la gasolina", dice Yasmin, con los cabellos al viento, un jeans y camiseta amarilla, tras adelantar en unos minutos a varios coches parados en un cruce. "En coche habría tardado al menos media hora en recorrer estos pocos metros", arguye.