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Avance de megaproyecto para llevar agua a la GAM está amarrado al Congreso

​Quinta etapa de acueducto metropolitano pasa por terrenos con algún nivel de conservación ambiental que impide el desarrollo de obra

El avance del megaproyecto que busca asegurar el abastecimiento de agua a la Gran Área Metropolitana (GAM) se encuentra amarrado al avance de una iniciativa de ley en la Asamblea Legislativa.

El acueducto metropolitano Orosi II en su quinta etapa es un plan que inyectará a 2.500 litros por segundo a esta zona del país. Por su magnitud, requiere atravesar alrededor de 50 propiedades, la mitad de ellas se trata de terrenos con algún grado de protección ambiental.

El gerente general del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), Manuel Salas, explicó que debido a esta situación la única salida a este escenario es la promulgación de una iniciativa de ley o la aprobación en segundo debate del expediente 17.742 para la Gestión Integrada del Recurso Hídrico.

"Ciertamente es algo que debemos resolver a nivel de Asamblea Legislativa para adquirir esos terrenos para precisamente temas de agua. Habría que hacer un solo proyecto de ley, específico solo para eso, pero tal vez la nueva ley de aguas tiene un artículo, entonces hay que ver quién le llega primero, quién permite el aprovechamiento", señaló el funcionario.

Salas admitió que esta situación no solo les está afectando este proyecto sino también otros cinco en todo el país.

La salida más cercana al problema sería la aprobación definitiva de la llamada ley de aguas, la cual recibió el pasado 2 de noviembre el aval en primer debate. El texto fue enviado a consulta ante la Sala Constitucional debido a la oposición de algunos sectores, por lo que no hay fecha aún para su votación.

La intención de Acueductos y Alcantarillados es que se le permita ingresar a zonas protegidas para poder aprovechar el recurso hídrico que en estas se resguarda. Salas señaló que la idea es poder hacer uso del líquido en equilibrio con el ambiente.

"Como tenemos que cuidar las fuentes somos los más interesados en reforestar. El hecho que el AyA esté ahí metido aprovechando agua potable garantiza que va a haber alguien que va a estar cuidado", afirmó el funcionario.

Proyecto Orosi para el 2023

La quinta etapa del acueducto metropolitano supone uno de los proyectos más ambiociosos hasta la fecha en materia de abastecimiento.

Consiste en aprovechar agua del embalse El Llano, donde el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) tiene una planta hidroeléctrica.

Las obras incluyen toma del líquidos, desarenador, túnel para derivación, tuberías de conducción hasta una planta de tratamiento y las conexiones respectivas al acueducto.

El proyecto tiene características especiales como la construcción de tres túneles de casi nueve kilómetros de longitud y 3.60 metros de diámetro, por lo que existe un convenio público con el ICE para desarrollar esta tarea.

También existen caídas de elevación que requieren de una pequeña planta de generación eléctrica, de la cual a su vez se va a aprovechar para alimentar el sistema.

"Nos va a permitir a nosotros resolver una serie de problemas de abastecimiento que hoy en día tenemos, cuando está muy seco en los veranos los faltantes pueden llegar hasta el metro cúbico", comentó el funcionario. Alrededor de 80 mil personas sufren de estos inconvenientes en la GAM.

De acuerdo con el cronograma durante el 2018 se espera cumplir con los diseños a partir del estudio de factibilidad ya aprobado. Para el siguiente año se pretende iniciar con la construcción de túneles y otros componentes en terrenos que pertenecen al ICE y que no requieren de la viabilidad ambiental.

Durante el 2019 la idea es ir adquiriendo el material necesario para que en el 2020 arranque la construcción más importante como la planta de tratamiento.

Para finales del 2023 o principios del 2024 se espera que la quinta etapa del acueducto metropolitano entre en operaciones.

El costo estimado de toda la obra es de $275 millones. El AyA aún tiene pendiente completar la búsqueda del financiamiento.

El acueducto beneficiaría a una población de hasta 600 mil usuarios y permitía llevar agua a lugares como Puriscal para subsanar el problema de desabastecimiento.

La vida útil de esta obra es de 40 a 50 años, dependiendo de la conservación del recurso.