AyA se ofrece como fiador de Asadas para que obtengan créditos de Banca para el Desarrollo

respaldoPréstamos serían utilizados en mejoras de infraestructura de acueductos y calidad del agua

El Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) planea fiar a los administradores de acueductos comunales -Asadas- para que puedan obtener créditos de Banca para el Desarrollo, y de esta forma, implementen mejoras en el servicio que prestan en áreas rurales.

Presidenta ejecutiva del AyA, Yamileth Astorga

La presidenta ejecutiva de la institución, Yamileth Astorga, comentó que se encuentran en conversaciones con las entidades financieras que administran este programa para determinar cuáles son los requisitos que deben cumplir.

El Sistema de Banca para el Desarrollo es un mecanismo para que personas físicas, así como pequeñas y medianas empresas obtengan financiamiento para impulsar proyectos productivos y viables para el país.

Las Asociaciones Administradoras de Sistemas de Agua Potable y Saneamiento (Asadas) califican para este crédito, sin embargo, los trámites continúan obstaculizando la posibilidad de acceder a los préstamos.

PRESIDENTA EJECUTIVA DEL AYA, YAMILETH ASTORGA

Astorga explicó que existen Asadas que deben mejorar su infraestructura para mantener la calidad del agua que ofrecen a los usuarios.

Además es necesario que cuenten con recursos económicos para realizar análisis del líquido que garanticen la inocuidad del mismo.

Otro de los fines para los cuales las Asadas requieren de dinero es para la compra de terrenos en los alrededores de las nacientes que les permitan crear una zona de protección del manto acuífero.

El AyA además trabaja en un proyecto para declarar a los acueductos comunales de utilidad pública, lo cual facilitará la obtención de los créditos que estas entidades requieren.

En el país operan 1.500 acueductos comunales y cerca de 600 (40 por ciento) lo hacen de manera ilegal, según información de la Autoridad Reguladora de Servicios Públicos (Aresep). Ese porcentaje no ha firmado con AyA el convenio necesario para legalizar su funcionamiento. La institución carece de información fundamental sobre sus administradores, el número de abonados y los sistema de cloración que utilizan.