Bachelet vuelve a la presidencia de Chile

La socialista Michelle Bachelet vuelve a la presidencia de Chile tras imponerse ampliamente en las elecciones de este domingo, marcadas por una alta abstención.

Escrutados el 99,85% de los votos, Bachelet obtuvo 62,1% y la candidata oficialista, Evelyn Matthei , un 37,8%.

"Ya está claro, ella ganó. Y la felicitaremos. Después la iré a visitar como corresponde personalmente", dijo Matthei a periodistas, al reconocer su derrota electoral.

Bachelet -una médica pediatra de 62 años- abrochó su retorno al palacio presidencial de La Moneda luego de un primer gobierno, entre 2006 y 2010, cuando se alzó como la primera mandataria mujer en la historia del país.

En una tradición republicana, el presidente Sebastián Piñera felicitó telefónicamente a Bachelet, en un distendido diálogo transmitido en vivo por la televisión.

"Ha tenido un gran triunfo, quisiera desearle el mayor de los éxitos", le dijo Piñera a Bachelet, prometiéndole además una actitud "patriótica y constructiva" desde la oposición.

"A partir del próximo año voy a ser la presidenta de todos los chilenos y chilenas", respondió la candidata vencedora, en sus primeras declaraciones tras su triunfo electoral.

Bachelet se alzó con la victoria tras comprometerse a emprender un ambicioso programa de reformas, con una reforma tributaria para recaudar el 3% del PIB, educación gratuita universitaria y una nueva Constitución que acabe con la heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Una jornada con baja participación

Durante toda la jornada en gran parte de las mesas casi no hubo filas, en contraste a lo que se pudo observar en barrios comerciales, a diez días de Navidad y con temperaturas en Santiago.

Analistas habían previsto que el predecible triunfo de Bachelet, el ambiente prenavideño y el debut del voto voluntario, llevarían a menos personas a acudir a las urnas en relación a la primera vuelta, cuando votaron 6,6 millones de electores, sobre un padrón electoral de 13,4 millones.

En términos absolutos, este domingo votó un millón menos de personas.

Tras saludar el triunfo electoral de Bachelet, el presidente Piñera mostró su preocupación por la baja participación electoral.

"Eso no nos deja contestos, mientras mayor es la participación más sana, más fuerte y más vital es nuestra democracia", señaló el mandatario, al estimar que la participación fue de un 47%.

¿Que le espera a Bachelet?

Bachelet asumirá el cargo el 11 de marzo de 2014 y gobernará hasta 2018 en un país con un gran desigulada social. Recibirá una economía en desaceleración, tras un crecimiento este año de 4,2%.

Una menor inversión minera por una caída internacional en el precio de las materias primas impactarán sobre el principal productor mundial de cobre.

A nivel social, deberá hacer frente a una serie de demandas sociales, encabezada por los estudiantes, que ya anticiparon que protagonizarán en 2014 movilizaciones en reclamo de educación pública, gratuita y de calidad. En Chile, la Universidad es privada y los costos son uno de los más altos de América Latina.

A nivel político, en tanto, deberá concretar las reformas que ella propuso. En el Congreso cuenta con mayoría simple en ambas cámaras para acometer la reforma tributaria y educacional, pero no con los votos suficientes para una nueva Constitución.

Los cambios ella misma ha dicho serán paulatinos, lo que podría provocar choques frente a la alta expectativa que ha generado su triunfo. De momento, estudiantes, ambientalistas y minoría homosexuales convocaron a una gran marcha cuatro días después de que Bachelet asuma el gobierno.

"Para Bachelet va a ser muy complejo manejar las expectativas que se han creado entorno a su gobierno", señala a la AFP el politólogo de la universidad Adolfo Ibáñez, Cristóbal Bellolio.

Disputa inédita

La disputa que protagonizaron Matthei y Bachelet fue inédita y dramática, por la historia trágica que envuelve a sus dos familias. Por primera vez, se confrontaron en un balotaje dos mujeres, que además compartían un pasado común.

Bachelet y Matthei son hijas de generales de la Fuerza Aérea que fueron muy amigos y cuando niñas compartieron juegos, pero el golpe de Estado de Augusto Pinochet, en 1973, determinó la vida de ambas.