Baile en el Fello Meza

#bajorendimiento​Comiendo del plato de la revancha, los brumosos se dieron un festín con el Club Sport Herediano al tiempo que cortaron la seguidilla de derrotas

Club Sport Cartaginés 4 - Club Sport Herediano 2

Goles: Erick Cabalceta (24”), Víctor Núñez (31”), Jameson Scott (31”), Andrés Lezcano (45”), Carlos Hernández (55”), Dave Myrie (80”)

Antes de que el Herediano empezara a hacer un hábito de derrotar al Cartaginés, los brumosos se ensañaron este mediodía dominical con el arco de los florenses.

Y no fueron sólo (¿sólo?) los cuatro goles, todo lo que sucedió en la cancha fangosa del Fello Meza fue manejado por el Club Sport Cartaginés. Todo, incluso cuando ya resuelto el encuentro, los cartagos le cedieron la iniciativa a los visitantes.

Cartago entregó, a partir del 75, la posesión del balón a los florenses, seguros de que no tenían recursos para acercarse en el marcador. Tenían razón.

En el Herediano hubo un hombre, Elías Aguilar. Pero ese hombre, engolosinado a veces con la pelota, abandonado por sus compañeros otras, no podía echarse el equipo al hombro.

Cartago, en cambio, fue un equipo de once jugadores. Desde la zona técnica, Wright fue un gran lector del guión de su rival. Néstor Monge fue un hombre clave en el engranaje de los brumosos, Lo mismo que Jameson Scott en las líneas de atrás.


Apareció hoy el, hasta ahora, cuestionado Christian Bolaños. Del daño que hizo por la lateral derecha van a tardar en cicatrizar los zagueros heredianos.

Sirvió pases gol, generó un penal, jugó sin balón. En resumen, el mejor Bolaños.

Al minuto 10 de iniciado el partido, cuando apenas se acomodaban todavía en la cancha, en jugada de balón parado, Carlos Hernández, pasado de chifrijos, le puso la bola en la cabeza a Erick Cabalceta, que saltó sobre Elías Aguilar y la bombeó al palo contrario de Moreira.


Minutos después, Sixto Betancourt, dentro del área, saltó para despejar de cabeza y cayó con falta de Elías Aguilar.

El central Henry Bejarano pitó lo que hasta los heredianos creyeron que era falta de Aguilar. Había pitado penal para Heredia. Quedó honrar el fallo arbitral y anotar. Lo hizo el Mambo.

Luego vino la compensación, penal para Cartago a falta dudosa a Condega. Pero penal al fin. Anotó Jameson Scott.

Y venían más goles. Al filo de irse a las duchas, Lezcano, de espaldas al arco, recibió de Bolaños, giró sobre su eje para sacudirse a la defensa rojiamarilla y dejó tendido a Moreira.

Cerró para el Cartaginés el curtido Carlos Hernández a diez minutos de iniciado la segunda mitad. Myrie, hacia el final del encuentro, iba a descontar para los florenses que a esa alturas ya tenían rato de sufrir el “ole” desde las tribunas.

Fotografía: Robert Vindas Alvarado