Balance de muertos crece en Ucrania mientras sigue investigación del avión derribado

enfrentamientos​Tras días de violentos enfrentamientos, que impidieron llegar al lugar donde cayó el avión, los expertos tratan de recuperar el tiempo perdido

Los violentos enfrentamientos entre el ejército y las fuerzas rebeldes prorrusas proseguían este domingo en el este de Ucrania mientras los expertos internacionales escudriñaban bosques y sembrados para encontrar restos del avión malasio derribado.

Unos 70 expertos de las policías holandesa y australiana, cuya misión se ha visto interrumpida en varias ocasiones por los enfrentamientos, tratan de recuperar los restos de algunas de las 298 personas que perdieron la vida en el avión que cubría el vuelo malasio abatido en zona rebelde hace casi tres semanas.

Tras días de violentos enfrentamientos, que impidieron a los expertos llegar al lugar donde cayó el avión, los holandeses y australianos, ayudados por perros y vehículos ambulancia refrigerados, tratan de recuperar el tiempo perdido.

Los investigadores siguen encontrando restos humanos y efectos personales esparcidos por cerca de 20 km2. Los responsables aseguran que esta labor podría llevar tres semanas más pese a que ya se han enviado a Holanda para identificación 220 ataúdes.

Alrededor del lugar situado en zona rebelde, las explosiones -que obligaron a un pequeño equipo de investigadores a marcharse el sábado- muestran que el sangriento conflicto que se ha cobrado 1.150 vidas desde mediados de abril sigue desgarrando al país.

Estados Unidos acusa a los insurgentes de haber derribado al avión con misiles tierra-aire suministrados por Rusia, mientras Moscú y los rebeldes acusan al ejército ucraniano.

Catástrofe humanitaria

El ejército ucraniano informó que sus posiciones en la región siguen siendo objeto de feroces bombardeos, algunos, incluso, procedentes del otro lado de la porosa frontera con Rusia.

Las fuerzas gubernamentales han obtenido importantes victorias este último mes y aseguran que están cerca de cortar el principal bastión rebelde de Donetsk de la frontera rusa y de aislar Lugansk.

En Kiev, la cúpula militar ha prometido acabar con la insurgencia en breve, pero los analistas advierten que los enfrentamientos podrían enconarse en las grandes ciudades donde los rebeldes han prometido luchar hasta la muerte.

Mientras la lucha continúa, los civiles están pagando el mayor precio de la violencia en esta región desgarrada.

En Donetsk, seis civiles perdieron la vida y otros 13 resultaron heridos en las últimas 24 horas en combates en Donetsk, informó este domingo la alcaldía.

Una corresponsal de la AFP vio el sábado varios edificios de viviendas y una escuela destruidos por la artillería, aunque no fue posible determinar la procedencia de los disparos.

Asimismo, las autoridades del también bastión rebelde de Lugansk aseguraron que tres civiles perdieron la vida y ocho resultaron heridos en las últimas 24 horas por el conflicto.

La ciudad, de unos 420.000 habitantes, está sometida al bloqueo del gobierno. El alcalde advirtió la víspera que se cierne sobre ella una "catástrofe humanitaria", ya que están cortados la electricidad, el agua y el suministro de combustible.

En Donetsk, el mayor feudo insurgente de la región, también rodeado por las fuerzas de Kiev, un corresponsal de la AFP vio el sábado el cuerpo mutilado sin vida de una mujer por las explosiones de mortero en una tranquila calle de un barrio residencial.

Mientras sigue el derramamiento de sangre en el este de Ucrania, las tensiones internacionales surgidas por la crisis entre Rusia y Occidente han alcanzado su punto más álgido desde la Guerra Fría.