Biopurificación de plaguicidas en aguas residuales rinde frutos en Cartago

#buenasnoticiasSistema degrada los químicos haciéndolos inofensivos para el ambiente

Agricultores de hortalizas de Tierra Blanca y Cot de Cartago utilizan un método natural para la biopurificación de aguas residuales con sobrantes de pesticidas, desarrollado por expertos del Centro de Investigación en Contaminación Ambiental (CICA) de la Universidad de Costa Rica (UCR).

Investigador Centro de investigación en contaminación ambiental de la Ucr, JUAN SALVADOR CHIN

El investigador del CICA, Juan Salvador Chin, explicó que el método consiste en una biomezcla de microorganismos –contenida en un estañón plástico–, que degrada los químicos del plaguicida hasta perder su toxicidad, pues se desarrolla flora bacteriana y enzimas oxidantes que los destruyen.

Después de evaluar varios materiales, la investigación concluyó que la biomezcla más efectiva es la que contiene suelo preexpuesto al plaguicida, compostaje (como componente húmico) y fibra de coco (como sustrato lignocelulósico).

El sistema se caracteriza por su bajo costo y poco mantenimiento; además se puede elaborar con materiales de cualquier zona del país y se adapta a las actividades agrícolas desarrolladas en distintas regiones del territorio nacional.

Actualmente los investigadores trabajan con productores de zanahoria, en coordinación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT), la Municipalidad de Cartago y el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) a través de la Agencia de Servicios Agropecuarios de Tierra Blanca.

El sistema de biodegradación será implementado en estos meses en distintas fincas de papa y cebolla de Cartago, a las cuales se les dará seguimiento. A la vez se analizarán las prácticas de los agricultores, quienes recibirán capacitación para mejorar su uso.

El investigador del CICA explicó que el proceso de investigación ha llevado más de 2 años y se inició estudiando 10 mezclas de sustratos sólidos, de las cuales se seleccionó la que tenía mejor desempeño.

Chin hizo énfasis en que los agricultores no deben implementar el método sin las pruebas respectivas para verificar la biodegradación de los plaguicidas y con ello asegurar la inocuidad hacia los organismos vivos.