Bolivianos tienen su "viagra" en una sopa hecha con el pene del toro

Muchos bolivianos tienen su propia receta para mejorar el desempeño sexual: un buen plato de "caldo cardán", preparado con el miembro viril y los testículos del toro, servido en restaurantes populares de La Paz.

La sopa, a la que se le atribuyen propiedades vigorizantes y estimulantes de la actividad social, es considerada por sus adeptos como el "Viagra de los Andes".

Para darle mejor sabor, el caldo viene con trozos de carne de res y pollo, patatas y huevo. También puede llevar cebolla picada y llajua, un menjunje picante típicamente boliviano, preparado con tomate, ají y cebolla, infaltable en la mesa andina.

Y la temperatura es clave: según la creencia, la sopa debe estar caliente para inyectar la máxima energía.

La sopa debe su nombre de un artefacto mecánico que tienen los automotores con el propósito de dar tracción a las ruedas, y en este caso hace referencia a la potencia que se atribuye al preparado.

"El nervio del toro es el elemento principal de la sopa, es el afrodisíaco. Para ser fuerte y viril como un toro", explica Aydé Urquizo Jáuregui, la cocinera y dueña del restaurante Casa de Oro, en un sector populoso de La Paz, donde desde hace dos décadas se sirve el platillo a los parroquianos.