Brasil da inicio al Carnaval y se olvida unos días de sus problemas

festejo​Casi un millón de turistas, el 70% brasileños, están llegando a Rio para participar en el Carnaval

Coreógrafos, artesanos y miles de habitantes de las favelas de Rio de Janeiro saldrán a las calles este viernes en la apertura oficial del Carnaval más famoso del mundo.

Brasil podrá olvidarse un tiempo de sus problemas desde este viernes, cuando el Rey Momo se convierta en alcalde de Rio y decrete varios días de fiesta y excesos, tras recibir las llaves de la ciudad de manos del mandatario local Eduardo Paes.

Casi un millón de turistas, el 70 por ciento brasileños, están llegando a Rio para participar en el Carnaval. Los hoteles estarán ocupados en un 76 por ciento y las festividades dejarán a la 'Cidade Maravilhosa' más de 1.200 millones de reales ($420 millones).

El apogeo de la fiesta tendrá lugar en la noche del domingo y del lunes, cuando desfilen las mejores 12 escuelas de samba (seis cada día) para competir por el título de campeona del Carnaval.

Cada escuela cuenta con entre 3.000 y 5.000 participantes en el desfile. Mangueira, conocida por sus colores verde y rosa, es una de las más antiguas y populares.

Las jóvenes sambistas ensayan una y otra vez la coreografía que deberán bailar a lo largo de los 700 metros del Sambódromo, que será evaluada por un estricto jurado.

Boom del carnaval de calle

Pero la famosa "Avenida Sapucaí", como se conoce al Sambódromo, reservado a los turistas y a los brasileños más acomodados que pueden pagar las costosas entradas, no tiene el monopolio de la fiesta.

Por todo el país, los brasileños se lanzan a las calles en 'blocos' o grupos de carnaval callejero que toman de asalto los barrios de las ciudades con increíbles disfraces, a ritmo de samba, cerveza y mucha seducción.

El mayor de todos, el Cordao de Bola Preta, espera reunir a cerca de un millón y medio de fiesteros a las 09:00 de la mañana en el centro de Rio.

Con la fiesta, al menos por unos días quedan atrás los problemas como el mal desempeño de la economía, que no creció en 2014 según las últimas previsiones del mercado, la sequía que afecta el sureste del país o el gigantesco escándalo de corrupción en la estatal Petrobras, que habría beneficiado al gobernante Partido de los Trabajadores y a sus aliados.