Brasil entra en recesión económica a casi un mes de elecciones nacionales

Economía​El gobierno ha reducido sus expectativas de crecimiento este año a 1,8%, mientras el mercado cree que el alza del PIB en 2014 será mucho menor, de apenas 0,7%

Brasil, la séptima economía mundial, entró técnicamente en recesión al registrar dos trimestres consecutivos de contracción del PIB, una noticia que puede costar votos a la presidenta y candidata a la reelección Dilma Rousseff y favorecer a sus rivales.

Divulgados a casi un mes de las elecciones de octubre, los datos señalan que el PIB de la principal economía latinoamericana cayó 0,6 por ciento en el segundo trimestre en relación a los tres meses anteriores, mientras el crecimiento de enero a marzo fue revisado a la baja, de 0,2 por ciento a -0,2 por ciento.

Muchos analistas atribuyen la contracción del PIB a la crisis en la industria y a la gran cantidad de feriados decretados durante la Copa del Mundo celebrada del 12 de junio al 13 de julio, entre otros factores.

A la contracción del crecimiento se suma una elevada inflación: 6,5 por ciento en 12 meses hasta julio, el máximo de la meta establecida por el gobierno.

La incertidumbre sobre el resultado de las elecciones de octubre tras la inesperada entrada en liza de la ecologista Marina Silva, del Partido Socialista de Brasil (PSB), a quien los sondeos dan como ganadora en segunda vuelta frente a Rousseff, también ha provocado una caída en las inversiones.

Las cifras del PIB "posiblemente serán utilizadas por los rivales de Rousseff en la campaña para atacar su pobre récord (registro) de crecimiento e inflación", estimó Robert Wood, analista para Brasil de la Economist Intelligence Unit.

"Los mercados han estado respondiendo de manera positiva a los últimos sondeos que señalan que la reelección de Rousseff está en riesgo", y un cambio de gobierno con Marina Silva o el socialdemócrata Aecio Neves (PSDB) contribuiría a la restauración de la confianza empresarial, añadió.

"Esto va a afectar bastante a Dilma, es parte del juego", dijo el analista económico André Perfeito, de la consultora Gradual Investimentos en Sao Paulo.

El primer trimestre "fue muy, muy malo", dijo Perfeito."Tuvimos una amenaza de apagón, una amenaza de racionamiento de agua, Brasil sufrió el 'downgrade' de Standard & Poor's, las exportaciones brasileñas sufrieron mucho por la crisis argentina", añadió.

No obstante, aseguró que "Brasil no está fundido" y que la situación mejorará. Una mayoría de analistas espera que el crecimiento regrese a terreno positivo en el segundo semestre.

Pero otros como Margarida Gutierrez, profesora de Macroeconomía de la Universidad Federal de Rio de Janeiro (UFRJ), advierten que gane quien gane, 2015 será un año de ajustes desde el punto de vista fiscal, de inflación y de cambio, lo cual deprime las inversiones.

"Brasil pierde ritmo de crecimiento desde 2011 por un cuadro de política económica con muchas incertidumbres, mucho intervencionismo del Estado en la economía, y este año hay incertidumbres adicionales: las elecciones, el riesgo de racionamiento de energía eléctrica y ajustes que deberán ser realizados en 2015", dijo Gutiérrez.

Rousseff indicó recientemente que espera una mejora de los indicadores económicos en el segundo semestre, y atribuye el mal desempeño de la economía a la crisis internacional.

El ministro de Hacienda, Guido Mantega, consideró este viernes que "no da para decir que hay recesión técnica".

"Creo que no se debe hablar de recesión. Aquí es poco (lo que ha caído el PIB) y es poco tiempo y la economía está moviéndose. Además hay empleo, la masa salarial está creciendo, y el mercado consumidor está expandiéndose", aseguró en la primera reacción del gobierno a las nuevas cifras.

Según el ministro, el escenario económico externo, la sequía y los feriados del Mundial de fútbol perjudicaron el desempeño de la economía. Para el tercer trimestre prevé una recuperación.