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Bulgaria, el país más pobre de la Unión Europea, asume presidencia del grupo

​En esta nación habitan 7,1 millones de personas y tiene una historia política agitada desde la caída del comunismo

Bulgaria, que asume la presidencia de turno de la Unión Europea (UE) este 1 de enero, busca tender puentes entre el este y el oeste de Europa, y entre Ankara y Bruselas para forjar compromisos en cuestiones candentes, como la política migratoria.

El país más pobre de la organización del antiguo continente, criticado por su ineficacia ante la corrupción endémica, también cuenta con que los seis meses de su primera presidencia del Consejo de la UE le ayuden a mejorar su imagen.

Bulgaria quiere convencer de que por fin es digna de formar parte del espacio Schengen de libre circulación y, más adelante, de la zona euro.

El primer ministro, Boiko Borísov, de centro-derecha, logró darle una cierta estabilidad a este país del este de Europa, con 7,1 millones de habitantes y una historia política agitada desde la caída del comunismo.

Borísov regresó al poder en abril para su tercer mandato desde 2009, a cambio de aliarse con partidos nacionalistas.

Bulgaria no se opone a la política europea de reubicación de refugiados en la Unión, incluso aunque en el ámbito político abunden los discursos de miedo o de rechazo a la inmigración.

"Es uno de los pocos países excomunistas de la UE que valoran los fondos europeos, que le garantizaron un 66 por ciento de su crecimiento desde 2007", cuando entró a la organización, considera un diplomático europeo desde Sofía.

Gracias a esta actitud conciliadora, el gobierno de Borísov se ve como mediador para los temas más espinosos.

En el contexto del Brexit, la probable reducción del presupuesto de la Unión a partir de 2020 preocupa especialmente a los países del este, grandes beneficiarios de los fondos europeos.

El eslogan de la presidencia búlgara, "La Unión hace la fuerza", llama a "demostrar solidaridad en lo que se refiere a la protección de las fronteras exteriores de la UE en lugar de levantar vallas en el interior", explica a la AFP la ministra de Relaciones Exteriores, Ekaterina Zaharieva.