Cabeza fría, corazón contento

Gol: Porfirio López (24”)

El partido de vuelta de la semifinal que también era un Clásico. La Liga Deportiva Alajuelense y el Deportivo Saprissa se comportaron a la altura de sus atestados históricos. Un partido veloz, por momentos trepidante, sostenido ya fuera por un mapa táctico (Alajuela) o una entrega emotiva (Saprissa).

El DT, Oscar Ramírez, le ganó el pulso a su colega Ronald González. Sigue demostrando Ramírez tener una mayor transferencia con sus jugadores. Donde el Macho dibuja una estrategia, González busca una sorpresa.

A estadio lleno, prohibida la entrada de la barra brava morada, la Liga entró a apoderarse de las acciones, a resolver rápidamente lo que la ventaja deportiva le ponía a apenas un gol de distancia.

Por su parte, Saprissa salió a buscar ese pase a una final que les ha sido esquiva por tantos torneos. La diferencia patente fueron las herramientas a las que echó mano cada equipo. Aunque los rojinegros empezaron apostando por el clásico pelotazo con destinatario Palacios y los de Tibás tratando de hilar ataques, el partido se fue moviendo hacia el signo contrario. Los manudos se fueron afianzando en un planteamiento táctico y los morados en un empuje más temperamental.

Al minuto 20, era un encuentro veloz, con volumen de fútbol en los tres cuartos de cancha que no llegaba a las porterías con claridad. Compromiso y entrega, poca precisión.

Pero al 24”, en jugada de pizarra, Venegas recibe el tiro libre de Alpízar y la sirve de cabeza a Porfirio López que conecta de izquierda mientras cae. Alajuelense se pone arriba en un partido en el que estaba empezando a dominar

Lejos de tirarse atrás con la ventaja que los llevaba a la final, los rojinegros se entusiasmaron con el gol . Al 34”, Saprissa tenía un tiro a marco; la Liga, 3. Los mortados mostraban pocas ideas pero mucha vergüenza deportiva y se trataban de armar en los pies de Bustos Golobbio, que volvió a ser un pieza clave para su equipo.

El segundo tiempo fue del Deportivo Saprissa que, ya sin nada que perder y con el aire fresco de Vega y Waston, se volcó sobre los locales.

No le alcanzaron los minutos reglamentarios a los cambios de González, que llegaron a cumplir pero a destiempo. Ahí fue cuando la Liga Deportiva Alajuelense supo administrar el partido, confiando en la directriz táctica. Ahí se vio a Oscar Ramírez ganarle el pulso a Ronald González

Deyver Vega, escurridizo por las diagonales, aportó lo que no trajo el otro cambio del segundo tiempo, Diego Estrada, quizás el jugador más sobrevalorado por los expertos del fútbol.


Saprissa no cesó la ofensiva en el segundo tiempo pero la precisión no se logra en un solo partido, menos en el último. Martínez, ya cansado, fue medio compañero para Vega.

Terminó el partido con un marcador justo. La semifinal quedó empatada pero la ventaja deportiva lleva a los alajuelenses, nuevamente, a disputar una final con el Club Sport Herediano