Call Me Mister

Limón FC 4 - Liga Deportiva Alajuelense 2

Goles: Diego Díaz (7”), Steven Calderón (32”), Mayron George (41”), Fabián Rojas (47”), Alejandro Alpízar (67”), Johan Venegas (93”)

Esta noche de miércoles, el Juan Gobán no fue el lugar de los errores del campeón, como siempre se apuran muchos a verlo; fue la cancha de las fortalezas de Limón FC. Si algo sucedió en la provincia del Caribe fue esto: Carlos de Toro superó en planteamiento y ejecución a Oscar Ramírez. No es poca cosa.

Apenas a los siete minutos de juego, en un partido que parecía haber empezado antes, Diego Díaz conectaba un derechazo desde fuera del área que sólo podía terminar adentro del arco rojinegro. Alfonso Quesada, el guardameta manudo, cumplió su deber alargándose en el aire, pero lo suyo era el papel secundario que le daba efecto dramático al golazo que marcaba, con imperio, el devenir del encuentro.

De un territorio al otro sucedían las acciones, si bien los locales llegaban más lejos que los visitantes, más cerca del marco. Un encuentro de buen ritmo; hacia el minuto 20, la Liga empieza a equilibrar las acciones. Es ahí cuando el manudo Kenneth García recbe un pase gol entrando al área pero patea con desvío hacia afuera.

Limón FC se paraba bien en su línea defensiva de cuatro. Los rojinegros, prácticamente sin juego de sus piezas en el medio campo, recurrió desde ahí hasta el final del partido al pelotazo, el balón del aire y la suerte.

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Por su parte, los limonenses no se apartaban de lo que parecía un guion trazado desde camerinos. Orden, ideas y seguridad. La lateral derecha, se dieron cuenta desde el inicio, era el colador de la retaguardia alajuelense.

Tarde reaccionó el DT Ramírez a ese talón de Aquiles

Al 32” Steven Calderón y al 41” Mayron George cabeceaban en contrapicado, como lo dice el manual, y dejaban el balón la red de los manudos.

A esta altura, Limón FC era, sin duda, un equipo que superaba a la Liga Deportiva Alajuelense en todas las filas.


El segundo tiempo vino a subrayarlo. Al 47”, Fabián Rojas marcaba el 4 a 0 con eso que llaman un gol de camerino, apenas iniciando.

Los locales nunca se tiraron atrás y buscaron ampliar la ventaja. La Liga, el actual campeón, tampoco se echó a morir. Busco, con los pocos recursos que tenía, descontar.

Dos veces lo consiguieron. Una por vía de penal materializada por Alpízar (67”) y la otra ya sobrepasando por segundos el tiempo de reposición. Venegas anotaba de cabeza un rebote que no supe contener el portero limonense Arrieta.

Aquí lo justo es decir que Limón ganó por méritos y no que LDA permitió, por sus errores, la derrota. Cuatro a dos, una manera de exigir respeto.