Canasta básica puede costar hasta ¢27.000 más según el supermercado, dice MEIC

Comprar el diario le puede salir hasta ¢27.000 más caro en un supermercado que en otro. Así se desprende de un estudio efectuado por el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), entre el 03 y el 17 de febrero anterior.

La directora de Apoyo al Consumidor, Cinthya Zapata, acotó que la Canasta Básica más cara del país fue encontrada en el Automercado de Alajuela por ¢121,487 y la más barata en Maxi Palí de Limón, en ¢94,401.

Un mismo producto puede valer hasta 225% más, dependiendo del sitio donde la persona lo compre. Eso es lo que ocurre con la sopa Knorr si se compara el precio en el Palí de Puntarenas (¢100) y en el Maxi Consumo de Barrio Cuba (¢325).

La directora de Apoyo al Consumidor, Cinthya Zapata, indicó que la investigación evidencia diferencias sustanciales en productos idénticos, por lo que los usuarios deben tomar precauciones, andar y comparar, si quieren pagar el menor costo.

Otros productos analizados presentan diferencias de 123%, como en el caso de los desinfectantes multiusos encontrados en el Supercompro de Jacó y Super Gigante de Heredia.

directora de apoyo al consumidor, cinthya zapata

Este estudio también contempla las diferencias en los precios al comparar productos similares, es decir, que cumplen la misma función pero son de marcas diferentes, indicó Zapata.

En este caso, la comparación se da entre cantidades efectivas de producto, donde se encontraron diferencias de hasta 653%.


DIRECTORA DE APOYO AL CONSUMIDOR, CINTHYA ZAPATA

Dentro del proceso comparativo también se incluyeron los productos frescos, como huevos, queso, carne de res, cerdo, pollo y pescado.

En total, el estudio verificó los precios de 53 artículos en 48 supermercados de San José, Alajuela, Heredia, Cartago, Limón, Guanacaste y Puntarenas.

Zapata mencionó que como los productos no están regulados (a excepción del arroz), los usuarios no pueden anteponer denuncias para obligar a los supermercados a bajar sus precios.

Los consumidores sólo tienen la opción de descartar los sitios de venta más caros, desplazarse y hacer sus compras en un supermercado más barato, para defenderse ante el posible abuso.