Cataluña aprobaría este lunes resolución para iniciar creación de un estado independiente

proceso​Texto deberá debatirse, pero desde ya gobierno español anuncia su impugnación.

Los independentistas de Cataluña declararán este lunes el comienzo de un proceso de secesión en esta región nororiental de España y su desobediencia a las instituciones nacionales, elevando a cotas máximas su enfrentamiento político con Madrid.

Con mayoría absoluta en el parlamento catalán tras las elecciones regionales del 27 de septiembre, los partidos independentistas aprobarán este lunes una resolución para "declarar solemnemente el inicio del proceso de creación del estado catalán independiente en forma de república", que se proclamaría en 2017.

El texto, contestado por toda la oposición, deberá debatirse y aprobarse a partir de las 10H00 (09H00 GMT) con el apoyo de la transversal coalición Juntos por el Sí (62 diputados) del presidente regional conservador Artur Mas y la izquierda anticapitalista CUP (10).

Su validez se antoja efímera ante la anunciada impugnación del gobierno español del conservador Mariano Rajoy.

"La inmediatez en la actuación del gobierno será absoluta, esa misma semana se enviará el recurso al Tribunal Constitucional", advirtió el viernes su vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría.

Su aceptación a trámite por parte del tribunal implicaría la suspensión automática de la resolución. El veredicto final se conocería más tarde pero esta semana los magistrados ya dejaron entrever que, de aprobarse, sería anulada.

El movimiento de Rajoy cuenta con el beneplácito del partido socialista PSOE y del centroliberal Ciudadanos, con cuyos líderes se reunió la semana anterior para forjar un pacto antisecesión antes de embarcarse en la precampaña de las elecciones legislativas del 20 de diciembre.

Sólo el partido de izquierda Podemos se desmarcó, defendiendo un referéndum de autodeterminación para resolver este conflicto que marcará la campaña y la próxima legislatura.

Hacia la secesión sin gobierno

Esta declaración culmina una escalada de tensión entre Barcelona y Madrid desde 2010, cuando el Tribunal Constitucional recortó ampliamente las competencias adquiridas por Cataluña en un estatuto regional aprobado en 2006, frustrando las aspiraciones de un mayor autogobierno dentro de España.

El independentismo, antes minoritario, creció exponencialmente a la sombra de la crisis económica y desde 2012 reclamó insistentemente un referéndum sobre la independencia de esta región de 7,5 millones de habitantes y con una quinta parte de la riqueza española.

"El referéndum era la herramienta ideal pero el gobierno español lo impidió. No nos queda otra vía que la unilateralidad", señaló a la AFP el diputado de la CUP, Albert Botran.

Para la oposición se trata de un proceso ilegal que no tiene en cuenta al 52% de votantes que no apoyaron la secesión en los comicios del 27 de septiembre.

"Todo está siendo inconstitucional, ilegal y antidemocrático, porque mienten diciendo que la mayoría del pueblo de Cataluña apoya una desconexión", aseguró Albert Rivera, líder nacional de Ciudadanos, partido que lidera la oposición en Cataluña.