Director de cárcel entre 30 empleados interrogados por fuga de capo de la droga mexicano

sospechas​Mexicanos no se explican cómo nadie notó el túnel que hizo el narcotraficante

Desde el domingo, la fiscalía general toma declaración a 30 empleados de la cárcel El Altiplano, entre ellos su director, Valentín Cárdenas, para establecer si jugaron algún papel en la fuga de "El Chapo".

A más de 30 horas de su espectacular huida por un sofisticado túnel debajo de una ducha, sobrevuelan muchos interrogantes sobre qué permitió que "El Chapo" se escapara del penal después de 17 meses de su captura.

Muchos mexicanos no se explican todavía cómo nadie se dio cuenta de las obras necesarias para la evasión del narcotraficante.

Sin que se percataran las cámaras de la prisión, Guzmán huyó por un orificio cavado debajo de la ducha de su celda, que daba a un túnel de 1,5 km que tenía alumbrado, ventilación y hasta una motocicleta adaptada sobre rieles.

Este tipo de fuga "no se puede hacer sino a través de la corrupción o de la amenaza a custodios. No sólo se trata de ofrecer dinero, sino de amenazar a sus familias", cree Javier Oliva, experto en seguridad de la pública Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Con miedo de que la fuga de hace 14 años pudiera repetirse, desde Estados Unidos se había solicitado la extradición del capo, que es perseguido en ese país por diversos crímenes y es considerado el enemigo público número uno en la ciudad de Chicago.

El gobierno mexicano rechazó la petición estadounidense alegando que antes debía pagar por sus crímenes en el país y que esta vez no había riesgo de fuga, mientras Peña Nieto dijo hace un año que sería "verdaderamente imperdonable" que Guzmán se les volviera a escapar.

Esta segunda huida "deja al gobierno de México muy mal, porque había una especie de nacionalismo judicial, donde se había dicho que no iba a haber extradición de 'El Chapo' a Estados Unidos porque en México había las capacidades para resguardarlo encarcelado", afirma el experto en seguridad Raúl Benítez Manaut.

La segunda fuga de "El Chapo" de una prisión de máxima seguridad mexicana puede agigantar las leyendas que le rodean. La primera vez que se evadió fue en 2001 escondido en un carrito de lavandería.

Después de fortalecer su negocio y sostener sangrientas batallas contra sus enemigos durante los 13 años que vivió en la clandestinidad, "El Chapo" fue detenido en febrero de 2014 y el gobierno de Enrique Peña Nieto presentó la captura como su mayor triunfo en la lucha contra el narcotráfico.

Sin embargo, si ahora "logra llegar a Sinaloa y esconderse en sus montañas, va a ser muy difícil su captura porque ahí tiene la protección de sus habitantes", dijo a la AFP Mike Vigil, exjefe de operaciones internacionales de la Agencia Antidrogas estadounidense (DEA).

Con su popularidad a la baja desde la desaparición y presunta masacre de los 43 estudiantes de Ayotzinapa en septiembre, la huida de Guzmán supone un duro golpe para el gobierno de Peña Nieto, que había hecho de la eficacia y coordinación interna sus banderas para enfrentar al crimen organizado.