Chespirito: "Mi característica principal fue siempre el miedo"

Leyenda​Gómez Bolaños soñaba con ser futbolista y destacó en torneos escolares de boxeo que disputaba a escondidas de su madre

El genio de la comedia latinoamericana, Roberto Gómez Bolaños, Chespirito, se identificaba con El Chapulín Colorado, personaje de su creación, porque luchaba contra el miedo y enmascaraba los profundos temores que le invadieron desde su infancia.

"Mi característica principal fue siempre el miedo, desde niño. Recuerdo que me daba miedo asomarme abajo de las camas. Y de jovencillo peor", confesó Chespirito, fallecido este viernes a sus 85 años de edad, en una de miles de entrevistas que concedió a lo largo de su carrera.

"El valor no consiste en carecer de miedo, sino en superar el miedo. El Chapulín Colorado lo hacía consciente de que era pequeño, débil, tonto, torpe (...) pero se enfrentaba al problema. Ese es un héroe", dijo Gómez Bolaños una vez convertido en leyenda.

Enfundado en un ajustadísimo traje color rojo y calzoncillos amarillos, El Chapulín Colorado fue uno de sus personajes más célebres y una suerte de superhéroe latinoamericano que Gómez Bolaños encarnó para contar las increíbles aventuras que le valían sus dudosos poderes sobrenaturales.

"Más ágil que una tortuga, más fuerte que un ratón, más noble que una lechuga, su escudo es un corazón", decía una voz en off para presentar al personaje.

El Chapulín Colorado y El Chavo del 8, un niño huérfano y pobre que vivía en una vecindad y que se escudaba en la frase "fue sin querer queriendo" para excusarse de sus travesuras,fueron dos de los personajes que más hicieron reír a millones de niños latinoamericanos.

De adolescente, Gómez Bolaños soñaba con ser futbolista y destacó en torneos escolares de boxeo que disputaba a escondidas de su madre. Más tarde, inició estudios de ingeniería pero, a los 22 años, se lanzó a escribir anuncios en una agencia de publicidad y luego debutó como guionista en programas de radio, televisión y cine que alcanzaron fama.

Más tarde, aprovechó la ausencia de algún actor en las grabaciones para hacer sus pinitos frente a las cámaras, gestándose así el comediante que encarnaría los personajes surgidos de su propia imaginación.

A los 40 años, Gómez Bolaños irrumpió en la televisión mexicana con su programa Chespirito, que con interpretaciones diversas fue transmitido durante 25 años ininterrumpidos en horario estelar. Tras alcanzar inauditos niveles de audiencia fue exportado al resto de América Latina y España.

La pluma de Gómez Bolaños, que vivía retirado en el balneario de Cancún (sureste), donde murió tras años aquejado de enfermedades respiratorias, traspasó los libretos para la pantalla chica, como lo demuestran la película "El Chanfle" y la obra teatral "11 y 12", que protagonizó y produjo.

Además, escribió "El Diario del Chavo del Ocho" (2005) y sus memorias en "Sin Querer Queriendo" (2007).

Sinsabores del mundo Chespirito

Uno de los puntos negros de su biografía fueron las amargas disputas con los actores María Antonieta de las Nieves y Carlos Villagrán, quienes buscaron hacer carrera por su cuenta, peleando la autoría y los derechos de sus respectivos personajes, 'La Chilindrina' y 'Kiko', en pleno éxito de El Chavo del Ocho.

Gómez Bolaños había asegurado no guardar rencor a sus compañeros y conservó su característico sentido del humor hasta el final.

"¿Para qué quieren mi perfil si soy más guapo de frente?", se lee en la cabecera de su cuenta de Twitter, que abrió a sus 82 años y que alcanzó más de seis millones de seguidores.