China le declara la "guerra" a la contaminación pero sin detener su crecimiento

China renovó para 2014 su objetivo de crecimiento del 7,5% y pretende "declarar la guerra" a la contaminación, indicó el miércoles el primer ministro Li Keqiang.

Tras una clara desaceleración económica el primer semestre de 2013, en julio pasado, Pekín adoptó medidas de reactivación, sobre todo fiscales, que permitieron un recuperación momentánea.

Pero, al mismo tiempo, el ejecutivo se inquieta por el coste medioambiental del crecimiento, tal como advirtió Li.

Después de tres décadas de industrialización y de urbanización a marchas forzadas, el país -que sigue obteniendo del carbón el 70% de su energía- continúa con frecuencia sofocándose bajo una espesa capa de contaminación atmosférica.