Chinchilla deja despacho presidencial y se despide de funcionarios

A las 5 p.m. de este miércoles, la presidenta Laura Chinchilla dejó el despacho desde donde gobernó el país en los últimos cuatro años.

Lo último que se llevó fueron los cuadros de Juan Rafael Mora y Pancha Carrasco que colgó detrás de su escritorio cuando inició su mandato hace cuatro años, junto a uno del expresidente José Figueres Ferres, que llevó hace ocho meses, como regalo de una de sus nietas.

A escasos 35 minutos de abandonar la Casa Presidencial, en su despacho también continuaban las fotografías familiares en compañía de su esposo José María Rico y su hijo del mismo nombre.

Los retratos con niños y las cartas ya habían sido empacadas. Además de los muebles, dejaría un recuerdo para su sucesor, Luis Guillermo Solís, el cual no quiso enseñar porque, según dijo, es una sorpresa.

Antes de desalojar la oficina, Chinchilla monitoreó la sesión de la Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social para conocer cómo marchaba una reforma a su reglamento que busca permitir en los hospitales públicos la visita a pacientes de sus parejas del mismo sexo, lo cual es prohibido en la actualidad.

Previo a ello, sostuvo una breve reunión con el ministro de Agricultura de China, Han Changfu. Eso ocurrió minutos después de despedirse de los funcionarios de Casa Presidencial, antes de las 3 p.m.

En su mensaje de 12 minutos, Chinchilla agradeció a quienes la acompañaron en su gestión y aseguró que conformó un equipo de trabajo sólido, en el cual nunca hubo conflictos.

También se disculpó por estar en algunas ocasiones ensimismada y no saludar o responder un hola de las personas a las que se topaba en los pasillos.

En la actividad de despedida, a Chinchilla le llevaron mariachis y entre los funcionarios se repartieron fotos con su retrato y la cita: "Con Cariño Laura Chinchilla".