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Manifestantes toman San José para exigir un Estado laico

Participantes en la protesta también exigieron reconocimiento de derechos de la comunidad sexualmente diversa y promoción de la educación afectiva

“Que se vayan todos los fundamentalistas cristianos, que aquí lo que queremos son derechos humanos”, proclaman los manifestantes que este sábado participan en una marcha para exigir un Estado laico en Costa Rica.

A la manifestación asistieron cientos de personas de distintas edades quienes piden que haya una separación efectiva entre el Estado y Iglesia Católica. Actualmente, Costa Rica es un Estado confesional y, según el artículo 75 de la Constitución Política, la religión oficial es la católica.

“Decidimos organizarnos para poner en discusión que ni la Iglesia católica ni discursos fundamentalistas puedan seguir interviniendo en las decisiones del país y mas hablando de derechos humanos”, explicó una de las organizadoras de la marcha, Yulyesi Segura.

La manifestación inició en el Parque Central de San José a la 1 p.m. y de allí se desplazó a la Asamblea Legislativa. La actividad se da en el marco del proceso electoral en el que el tema de la religión y los derechos de población gay han sido constantes en la discusión y mensajes de los candidatos presidenciales, máxime después de la opinión consultiva de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) del pasado 9 de enero, la cual da luz verde al matrimonio entre homosexuales en Costa Rica, esto luego de una consulta formulada por la vicepresidenta de la República, Ana Helena Chacón.

En la manifestación participaron el candidato a la vicepresidencia del Frente Amplio, Luis Paulino Vargas; y el aspirante a la presidencia por el Partido de los Trabajadores, Jhon Vega.

Además de clamar por un Estado laico, los activistas exigieron que se respeten los derechos de la comunidad Lesbiana, Gay, Transexual, Bisexual e Intersexual (LGTBI), el derecho al aborto para las mujeres, la Educación para la Afectividad y la Sexualidad del Ministerio de Educación Pública (MEP) y la diversidad cultural.

En este último punto, porque consideran que el catolisismo y cristianismo impone una única visión del mundo, lo cual choca con diferentes culturas indígenas.

"Queremos llevar el tema de la separación de la Iglesia con del Estado y de sectores fundamentalistas religiosos pero también exigiendo que se respeten de la diversidad cultural porque el hecho de vivir bajo un Estado Confesional no solo quiere decir que se dan una serie de ataques contra las mujeres y población LGTBI, sino también que intenta poner una visión a pueblos indígenas que tienen una totalmente diferente", afirmó Segura.