Con Araya, el PLN obtuvo el caudal más bajo de votos en su historia, según registros del TSE

El caudal de votos que obtuvo Johnny Araya en las elecciones del pasado 2 de febrero es el más bajo en la historia de su partido, Liberación Nacional (PLN), según registros del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).

Araya alcanzó el respaldo de menos del 30 por ciento de los 2.099.219 personas que acudieron a las urnas ese día, según los datos del TSE. La cantidad de sufragios en términos relativos llegó al 29,1 por ciento.

Es el es el único candidato presidencial verdiblanco que ha obtenido ese porcentaje desde la primera participación del PLN en elecciones nacionales en 1953.

La cifra se hace más pequeña cuando se compara con el padrón electoral. En ese escenario, sólo obtuvo el apoyo del 19,8 por ciento de los 3.078.321 empadronados en las 6.515 juntas receptoras de votos.

Antes de la última elección presidencial, el caudal más bajo del PLN se registró en 2002 cuando Rolando Araya -hermano de Johnny Araya- fue candidato y sucumbió frente a Abel Pacheco, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC).

En esa oportunidad, el partido contó con el respaldo del 30,3 por ciento de los votantes. Incluso, en las pasadas elecciones se reportó el cuarto índice de abstencionismo más alto desde 1953.

Para los analistas políticos Vladimir de la Cruz y Francisco Barahona son varios los factores que incidieron en esos resultados. Ambos coinciden en que hubo rechazo a que el PLN ganara tres elecciones consecutivas y en que existe una percepción de corrupción en torno a los últimos gobiernos liberacionistas.

Barahona afirma que también incidió las luchas de tendencias y confrontaciones entre grupos a lo interno de las tiendas verdiblancas, que no son nuevas, sino que se vienen acumulando desde hace años.

Aunque dice que el principal yerro fue el candidato, quien, según él, "no estuvo a la altura" y "no era la persona idónea" para luchar por ese puesto.

Analista político, Francisco Barahona

Barahona prevé un escenario funesto para el PLN en las elecciones del 6 de abril cuando se vote en segunda ronda por Araya o Luis Guillermo Solís, del Partido Acción Ciudadana (PAC).

No obstante, de la Cruz tiene una percepción diferente. Asegura que Liberación Nacional "es un tigre herido", un "monstruo dormido" que podría despertar e incluso dar la sorpresa el primer domingo de abril, debido a la estructura territorial que posee.

Aunque reconoce que para las elecciones pasadas falló en el diseño de la propaganda, concentró sus energías en otros enemigos políticos, descuidó al PAC y no se resaltaron los logros de los nueve gobiernos liberacionistas a lo largo de su historia.

Para de la Cruz, el PLN está vivo, pero manifiesta que Araya murió políticamente hablando, pues perdió credibilidad al abandonar la campaña electoral el pasado 5 de marzo.

Analista político, Vladimir de la Cruz

El candidato del PLN se retiró de la contienda un mes después de perder en primera ronda contra Solís por 19.232 votos. Adujo que la campaña hacia la segunda ronda de votación se presentaba muy difícil y llena de obstáculos.

Además, cuatro encuestas analizadas a lo interno del comando de campaña pronosticaban una derrota arrolladora el próximo 6 de abril.