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Con restricciones, Cuba abre su primer mercado mayorista de alimentos

Hasta ahora, el sector privado compraba sus suministros en tiendas minoristas, convirtiéndose en competidor del ciudadano común, lo que estimula el aumento de los precios y provoca desabastecimiento.

Casi una década después de iniciar una reforma económica que abrió un mayor espacio a la iniciativa privada, el gobierno de Cuba inauguró su primer mercado mayorista de alimentos, al que sin embargo bloqueará acceso por ahora a miles de propietarios de restaurantes privados.

Mercabal, el primer mercado mayorista de alimentos de Cuba, abrió sus puertas el viernes en La Habana "como parte del reordenamiento del comercio y para satisfacer uno de los reclamos más reiterados de quienes ejercen las nuevas formas no estatales de gestión", informó este sábado la prensa local.

Sin embargo, la ministra de Comercio Interior, Mary Blanca Ortega, explicó al periódico que Mercabal "tendrá en este inicio como clientes a las cooperativas no agropecuarias", antiguas empresas estatales.

Solo "en la medida en que las condiciones lo permitan, esta experiencia se extenderá" al resto de los "cuentrapropistas" (trabajadores privados), agregó Ortega.

Las reformas económicas aplicadas desde 2011 por el presidente Raúl Castro, quien dejará la presidencia en abril, propiciaron la aparición de un sector privado, particulares y cooperativas, que actualmente abarca medio millón de personas, el 10% de la fuerza laboral.

La apertura de mercados mayoristas con precios menores y suministros permanentes es una vieja demanda del emergente sector privado de la isla, que incluye a dueños de "paladares" (restaurantes privados).

Ante la ausencia de grandes mercados mayoristas, el sector privado compra sus suministros en tiendas minoristas, convirtiéndose en competidor del ciudadano común, lo que estimula el aumento de los precios y provoca desabastecimiento.

Granma destacó que Mercabal ya firmó contratos "con 35 cooperativas", a las que vende "diferentes variedades de frijoles, cigarros, refrescos, cerveza, azúcar, sal, confituras, pollo, hamburguesas y salchichas", con un "descuento del 20% del precio de venta minorista".

En el marco de las reformas económicas, el gobierno comenzó en 2014 el proceso de cooperativización de antiguas empresas estatales, como peluquerías, barberías y restaurantes.

Al cierre de 2016, existían poco más de 100 restaurantes o cafeterías que operaban como cooperativas, y más de 2.000 "paladares".