Corte Suprema de Brasil prohíbe donación de empresas a partidos políticos

DecisiónEspecialistas alegan que, con las donaciones, el poder económico usurpa ilícitamente el poder político

La Corte Suprema de Brasil decidió este jueves prohibir la financiación de campañas electorales y partidos por parte de empresas, corazón del megaescándalo de corrupción en la estatal Petrobras que agita a la clase política del gigante sudamericano.

La mayoría de los jueces consideró "inconstitucional la contribución de personas jurídicas a las campañas electorales", resumió el presidente de la Corte, Ricardo Lewandowski, al cerrar el veredicto, aprobado por ocho jueces contra tres.

"Es una de las decisiones más importantes de la historia reciente de la Suprema Corte" porque le quita influencia a las empresas en el proceso político, dijo Michael F. Mohallem, profesor de derecho de la Fundación Getulio Vargas de Rio de Janeiro.

"La empresa que dona millones para un partido gana un acceso privilegiado, gana proximidad y luego puede ayudar a influir en las decisiones sobre políticas públicas", afirmó el especialista.

En las elecciones presidenciales de 2014, más del 80% de las donaciones a los principales candidatos brasileños vinieron de empresas privadas, según datos de la justicia electoral recabados por el periódico O Globo.

"Llegamos a un cuadro absolutamente caótico, en el que el poder económico captura de manera ilícita el poder político", aseguró el ministro encargado del caso, Luis Fux, al reafirmar su posición.

Los demás jueces que acompañaron su decisión sostienen que las donaciones empresariales generan desigualdad entre los contendientes, incluso dentro de cada agrupación política.

Brasil asiste actualmente a la mayor investigación judicial por corrupción en la historia del país, que develó un esquema de sobornos y sobreprecios en la estatal Petrobras, en el que las mayores constructoras del país desviaron recursos hacia funcionarios públicos, intermediarios y partidos políticos para asegurarse millonarios contratos con la petrolera.

El caso, conocido como "Petrolao", ha puesto bajo la lupa las cuentas de campaña de la propia presidenta Dilma Rousseff, quien niega haber recibido recursos ilegales para ganar la reelección.